sábado, 9 de enero de 2021

Más nieve en Campo

 

¡Que no solo nieva en Madrid!









Fotos de hoy mismo, 9 de enero, gentileza de Virginia Fuster (las cuatro primeras) y de Pilar Castillo (las 4 siguientes). ¡Gracias!

viernes, 8 de enero de 2021

Temperatura bajo cero

Y el hielo sobre todo lo demás



Campo, 8 de enero por la mañana





Esta mañana el termómetro de la farmacia daba la temperatura de 
- 10º. Vamos, ¡que estaba todo chelao!

Fotos gentileza de Jaime Mur

Heraldo de Aragón

¡Somos extraordinarios!      

Hoy, 8 de enero, el "Heraldo de Aragón", ha publicado en "Aragón Extraordinario" un artículo de Angel Gayúbar sobre Campo, donde se ha ocupado, con interés y buen criterio, de:

- el Museo de Juegos Tradicionales, con una entrevista a Fernando Maestro; 

- una descripción detallada de nuestro pueblo y su problemática actual;

-  un recorrido por las actividades deportivas que se pueden llevar a cabo en Campo y

-  ¡de nuestra super Colección de Hueveras! 



¡Gracias por el artículo!


jueves, 7 de enero de 2021

El trazado de Campo


3.- Demasiado perfecto para ser espontáneo…

Campo desde Castell de Sin. Angel Huguet

Campo. Angel Huguet

El pueblo de Campo se encuentra situado en un valle, a algunos metros de altura sobre el cauce del Esera,  y ligeramente apartado del río, con lo que se pone a salvo de crecidas e inundaciones. Se encuentra emplazado al lado de un barranco, llamado de San Miguel, de donde obtiene el suministro de agua para consumo doméstico, riego, etc. 

Recorriendo las calles del pueblo, o contemplando su plano, se percibe que tanta simetría y coincidencia no puede ser obra del azar. Examinémoslo.


Plano de Campo. M. J. Fuster

Empecemos, por ejemplo,

Campo visto desde un dron. Carlos Rozas

Conforman el pueblo tres largas calles paralelas, dirección E. a O.  (1: calle de  la Iglesia. 2: la Plaza, la calle Prior, desde la Plaza a Cabovila, y la calle del Medio, en el sentido opuesto. 3: calle del Vallo, desde la calle San Antonio a Cabovila, y calle de Nueva, desde la calle San Antonio hasta el final, en el otro sentido). Esas calles están cortadas perpendicularmente por  la calle San Antonio.

Las viviendas presentan, o presentaban (porque actualmente han sufrido modificaciones), algunas peculiaridades según la ubicación:

- Calle la Iglesia: Bajando de la iglesia, a mano izquierda, las casas estaban abiertas al barranco.

- En la Plaza,  todas las casas  disponían de una salida por la parte de atrás, ya fuera a la calle de la Iglesia o la calle el Vallo. En uno de los lados hay una hilera de porches que permitiría facilitar el comercio en días de mal tiempo. 

- En la Calle del Vallo: las casas del lado izquierdo, bajando desde Cabovila, tenían una parcelita detrás, como si fuera un jardín en una urbanización moderna, y que dedicaban a huerto.

El pueblo presentaba una estructura cerrada, que le confería la función de una fortificación. Sólo había dos puntos para entrar y salir del pueblo: en una de esas entradas se levantó una ermita dedicada al patrón de los animales, San Antón, y la otra se puso bajo la advocación de San Sebastián que protegía a las personas de la peste y otras epidemias.



Había dos abrevaderos, uno en la plaza Cabovila, y otro en el otro extremo del pueblo, cerca de la rampa.

Extramuros se encontraban situados un conjunto de pajares, que normalmente constaban de dos pisos, en el inferior se criaba el cerdo que cada familia tenía, y el piso superior servía para almacenar la paja. Esta zona recibió el nombre de los Pallerez.

Según Guillermo Tomás Faci, parece evidente que la configuración del nuevo núcleo de población, reflejaba la  estructura social que se estaba formando. Así, es lógico pensar, que los pobladores más poderosos ocuparan el mejor lugar del pueblo, que no era otro que la Plaza Mayor. Allí se instalaron los Aventín, Altemir, Mur y algún vecino más (curiosamente "sus casas" son conocidas por el apellido). Y, aunque sea una simplificación, pues siempre hay excepciones, diremos que, curiosamente, el resto de las casas se ha conocido habitualmente por un nombre de mujer, como Casa Manuela, Casa Mercedes, Casa Catalina o Casa Pepeta Catalina, casa Vitoria, casa Jacinta, casa Filomena, casa Rafela,  o por el oficio: Casa Calderero, Casa del Alpargatero, casa el Barbero, casa el Cestero, el Molinero, el Maestro...

Campo. M. J. Fuster

Aparte del reparto de la parcela en el pueblo, también se procedió a una reparcelación general en el territorio en torno a el, dedicado a los cultivos, con el fin de obtener lotes de tamaño similar.  Según Guillermo Tomás, este plan se llevó a término entre los ríos Ésera y Rialbo, en una superficie aproximada de 50 hectáreas. Se puede constatar la planificación que se siguió, por el hecho de que los lindes de ese espacio dedicado a tierras de cultivo, son paralelos o perpendiculares a las calles del pueblo, y que el camino que lleva a ellos, y desde el que se organiza su distribución, sale de la calle San Antonio, prolongándose por el llamado camino del Pllano, o camino el Llano. 

 

martes, 5 de enero de 2021

Una sociedad "cosmopolita"

2. ¿Quiénes fueron los pobladores?


              

Con la misma fecha de la Carta Puebla del 2 de abril de 1297, el abad Bernardo de San Victorián redactaba otro documento en el que se establecían las directrices que se debían seguir para fundar una nueva villa en el término de Campo, sobre el núcleo poblacional ya existente. Y, además, hacía un llamamiento para instalarse en la nueva localidad a todos aquellos que habitaban en el entorno. Para subvenir a sus necesidades y dar un medio de vida a esa población que iba a instalarse en el nuevo núcleo poblacional, se procedía al reparto del territorio. La cantidad de caputmansis que se pretendía crear (caputmanso era el conjunto de explotación agrícola formado por  la casa y la tierra) se fijaba en doscientos, lo que suponía un número importante de habitantes. Cada poblador, recibiría una parcela en el pueblo y un lote de tierra en el entorno.


No se pretendió en ningún momento borrar las desigualdades sociales existentes, así es que se pactó con los castlanes del castillo la manera de mantener su estatus dentro de la nueva jerarquía social: ellos, a cambio de obtener parcelas urbanas y agrícolas en la nueva localidad, conservar el alodio asociado al castillo de Sin y poder vender libremente las parcelas que lo constituían sin pagar nada al abad, además de otros privilegios,  aceptaban el nuevo reparto de tierras y los monopolios del monasterio.


Además de las concesiones a los castlanes, en la Carta de Puebla se hacía hincapié en los privilegios que iban a gozar la totalidad de los nuevos moradores del pueblo. Entre otras cosas, se ofrecía una larga lista de impuestos de los que estarían exentos todos los que se instalaran en la nueva localidad. Hay que precisar, de todos modos, que en la larga enumeración se mencionan algunas cargas que ya no estaban vigentes, incluso se enumeraba varias veces la misma con distinto nombre, pero es que de lo que se trataba era de que pareciera una oferta atractiva e incentivara la llegada de nuevos pobladores, ya que no eran fácil en aquella época conseguir los habitantes necesarios para ocupar las 200 casas que se ofertaban. 

Hay que señalar también, que aparte de los beneficios económicos, resultaba igual de atractivo para los campesinos el hecho de liberarse de ciertas exigencias señoriales que pesaban sobre ellos, como ahorrarse los servicios de hueste y cabalgada, supresión de la pecha, cuestia y novena, cenas y albergues, y lezdas y tributos que pesaban sobre las transacciones comerciales, que se eliminaban para favorecer la actividad comercial en la villa. En fin, los campesinos no llegaban a poder equipararse a los hidalgos, pero en algunos aspectos podían considerarse privilegiados. Que es de lo que se trataba. 

Benedictinos

En la Carta Puebla se recogían las firmas de un número importante de nuevos moradores. Casi todos los firmantes se identificaban con el nombre propio y el lugar de procedencia. No podía ser de otra manera porque,  bien sabemos que la fijación de los apellidos no tuvo lugar hasta después del Concilio de Trento (siglo XVI). Por otra parte, muchos de los apellidos se formaron precisamente así, por la utilización de los topónimos. Entre los nombres de lugares y personas que encontramos en la larga lista, mencionaremos a:

Juan de Espluga de Navarri, Miguel de Pociello, E. de Arán, Alegre hijo de Espluga, Doménico de las Eras, Pedro de Aguilar, Juan de Espluga, Domingo de Ballovar, Domingo de Piniello, Guillermo de Roda, Bernardo de Arán, Bartolomé de Villar, Domingo de Pano de Espluga, Pedro Serra, Domingo Ontiéza, Bartolomé de Podio y su hijo Pedro, Juan de Villar, E. Sancho,  Juan de Solanilla, Pedro de Mur, Bartolomé de Villas, Mateo de Navarri, Bernardo de la Porta, Juan de Ciresa, E. San Martín, Lorenzo hijo de Juan de Espluga, Juan de Pedro de Juan Gallart, Jacobo de Villar,  García del Plano, Domingo del Plano, Jacobo de la Serra, Donot de Liena, Policarpio de Senz, García del Plano, Edmundo de Villaplana, Domingo de Liri de Ciallas, Guillermo Ferrrer, Bernardo de la Almunia, Domingo de la Almunia, Juan de Liri, Andrés de Illa Murria, Pedro Pueyo Domingo de Bastaras, Bernardo de Mora, Raymundo de Esterún, Tomás de Bacamorta, Dulce hija de María San Martín...

En fin, unos orígenes bien variados para los fundadores de Campo,  que seguro que habrán dejado su impronta en la identidad del pueblo recién fundado y en el modo de ser de nuestros ancestros.

Fuente: Tesis doctoral de Guillermo Tomás Faci. Fotografías del Monasterio de San Victorián, gentileza de Jose Murciano.  


domingo, 3 de enero de 2021

Fundación de Campo

Carta de Población, 1297

 


1º). Nos han hecho un gran regalo. Se trata nada más y nada menos que de la Carta de Población de nuestro pueblo, otorgada en 1297 por el abad del Monasterio de San Victorián. Nos la ha proporcionado Santiago Ricarte Fillola, que se topó con ella leyendo una tesis doctoral sobre Ribagorza, tema en el que es un experto. La rica información que la lectura de dicho documento nos ofrece, la iremos analizando en pequeños comentarios, para ajustarnos a la estructura de este medio.

2ª). Me pareció justo transmitirle al autor de dicha Tesis, Guillermo Tomás Faci que estábamos emocionados al conocer la mencionada Carta de Población. Y, persona amable donde las haya, nos ha contestado que él está muy contento de que nos sea útil. Además, nos ha llenado de orgullo diciéndonos que ya conocía el blog y lo visitaba de tanto en tanto. Queremos dejar claro, que toda la información que ofrecemos a continuación, proviene del trabajo del Sr. Guillermo Tomás Faci. 

Introducción hecha, después de dejar constancia de nuestro agradecimiento a los dos benefactores, pasemos a abordar el primer tema sobre dicho documento:


1.- ¿Se  fundó Campo en 1297?

Parece evidente que no, pues según se desprende de la mencionada Carta de Población de Campo, lo que se quiso  entonces no fue crear de la nada un núcleo poblacional, si no que, partiendo de aquél que se había formado espontáneamente, se pretendió establecer una nueva sociedad, en un marco físico y con una estructura social diferentes. Se trataba de brindar un lugar donde vivir y trabajar a un número importante de pobladores.


Y ¿qué es lo que había antes de la Carta de Población en el llamado Valle Axenis o Bardaxín, actual término de Campo? Pues existían dos centros de poder importantes: la Iglesia de Santa María de Campos y el Castillo de Sin, además de una pequeña "comunidad de valle", como tantas otras de las que se asentaron en el Norte peninsular cristiano.

De estos dos centros de poder, podemos decir que la Iglesia ya fue fundada por el obispo de Roda en el año 959 y dedicada a Santa María, San Miguel y San Vicente. Aparece regularmente en los textos con el nombre de Santa María del Campos. En el año 1295 pasó a ser iglesia parroquial y tenía como sufragáneas las iglesias de Santa Muera, Espluga y Biescras. 

Por lo que se refiere al Castillo de Sin, llamado Castro Xino, estaba situado a poco menos de 900 metros de altura, sobre un promontorio que dominaba el valle. Aunque originariamente pudo ser concebido como centro de poder público, en el siglo XI ya lo ocupaba un señor feudal, que tomó como apellido el nombre del valle. Con él vivían los castlanes, vasallos armados que  tenían como misión recoger los impuestos que los campesinos de las pequeñas comunidades debían pagar a su señor. Eran unas seis familias y constituían el poder dominante.


Los campesinos se asentaban, con la excepción de Campo que estaba en el llano, en numerosas aldeas de pequeñas dimensiones ubicadas en lo alto de montículos, como Belvedé, Santa Muera, Aguascaldas, Llert, etc. Muchos de esos núcleos han desaparecido en la actualidad.


Fuente: Guillermo Tomás Faci, Tesis doctoral. Fotografías gentileza de Angel Huguet Ascaso.

sábado, 2 de enero de 2021

Felicidades

 

¡¡¡Felicidades para todos!!!


Hoy queremos celebrar que hemos llegado a las 250.000 visitas en nuestro blog. No son las 900.000 que estamos a punto de alcanzar en PROCOLECCIONISMO, pero nos hacen mucha ilusión. 

Gracias a todos los que os asomáis a nuestro blog casero, a los que nos enviáis fotografías, a los que nos informáis de la actualidad del pueblo. Gracias a todos por acompañarnos y darnos apoyo.