jueves, 9 de julio de 2026

Por probar que no quede


El poder de la sugestión


                 RIPIOS DEL MOMENTO.  OLA DE CALOR.


 Estamos otra vez con el calor

 Pero un calor terrible y asfixiante 

Que nos pone el semblante rojo, 

como la carne al asador.

Por las noches, dormir es imposible,

pues la cama resulta un hervidero;

y entre las chinches y el calor, infiero 

que hasta el más insensible,

aunque su cuerpo sea como un leño

no logrará ni conciliar el sueño.

Hay quien en juego pone varios medio

para pasar la noche dulcemente

¡pero el tiempo inclemente 

se burla de los medios y remedios! 

Hay ciudadanos que buscando fresca 

decídense a dormir en el balcón,

y el que algún buen catarro allí no pesca,

encuentra otra terrible decepción.

Los que buscan así dormir fresquitos, 

sufren las picaduras de mosquitos,

que en continua e infernal algarabía,

lucen su rítmica trompetería.

Nadie sabe aún el modo,

de evitar las molestias del estío.

Sólo un amigo mío,

de aminorarlas ha encontrado el modo. 

Ese amigo entrañable,

a problema tan arduo ha dado cima; 

se acuesta envuelto en un impermeable,

Y la mujer lo riega por encima,

bien con una manguera

o con una sencilla regadera, 

y de esa forma el buen amigo mío,

Se hace la idea de que está en el río.

Aplaudamos la idea,

Y que la ensaye aquél que no la crea. 


Raimundo García


Publicado en el Diario del AltoAragón del año 1926, hace cien años, un 5 de agosto.