Dorita ya no jugará más al guiñote, ni a las birllas, ni bailará la chinchana, ni nos invitará a longaniza. Ya hace unos días que se adentró en el silencio, después de haber pasado por semanas de hablar hablar y hablar, sin que nadie consiguiéramos entender qué nos contaba. Alguna palabra nos daba una pista "papá", "mamá" "Vitoria", "Daniel" lo que nos hacía pensar que estaba en su mundo, rodeada de otros seres y que a nosotros ya no nos veía, ni nos escuchaba. Hoy se ha ido con ellos, y a nosotros solo nos queda añorarla.
lunes, 5 de septiembre de 2016
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Hola Finin, siento mucho la falta de Dorita, ya descansa. Un abrazo de tu amiga Pili
ResponderEliminarHola Finin, siento mucho la falta de Dorita, ya descansa. Un abrazo de tu amiga Pili
ResponderEliminarQue pena. Lo siento en el alma. Ahora estarán todos juntos allá arriba... y, como digo yo cuando hay tormenta y truena mucho, "jugando a las birllas". Hay personas que nunca se van porque dejan huella... y Dorita es una de ellas.Un abrazo muy fuerte desde Pamplona.
ResponderEliminarQueridas Inma y Pili, acabo de regresar de Campo y he leído vuestros mensajes. Gracias por las cosas bonitas que decís de Dorita. Un abrazo muy grande.
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