domingo, 2 de agosto de 2026

viernes, 31 de julio de 2026

Competencias de ida y vuelta

 

Altoaragón: cuestión de competencias y... la visita del obispo



Era el mes de julio, buen mes para visitar los pueblos de los Pirineos. El Obispo de Barbastro (provincia de Huesca) así lo pensó y fue a ver en qué estado se encontraban algunas de las parroquias de su diócesis. Pero, antes de conocer cómo fue una de estas visitas, retrocedamos un poco en el tiempo...

...............                                                                 .Monasterio de San Victorián (Huesca)

Recordemos que el Monasterio de San Victorián, de antiquísima fundación, recibió del rey Sancho el Mayor de Navarra y sus sucesores, los reyes de Aragón, numerosos privilegios. Uno de ellos, no el menos importante, era que el monasterio no estaba sometido a la autoridad de ningún obispo, sino sólamente a la del Papa y la del Rey. Los monasterios de San Pedro de Tabernas, Alaón y Obarra pasaron a depender del monasterio de San Victorián, así como 54 lugares, que estaban sometidos al abad en lo espiritual y temporal.

La creación de la diócesis de Barbastro supuso el ocaso del monasterio altoaragonés. La bula dada en Roma por Pío V, el 15 de junio de 1571, que se puso en ejecución en 1573, asignaba las rentas y posesiones de San Victorián a la nueva sede. Se trataba de un verdadero expolio que dejaba al cenobio sin recursos. El papa Gregorio XIII suavizó un poco la decisión y, mediante otra bula, devolvió al monasterio algunas parroquias. No obstante, los abades de San Victorián no se quedaron conformes y siguieron reclamando. Finalmente, en 1594, una comisión nombrada por Felipe II pronunció una Sentencia Arbitral con la que se quería mejorar la suerte del cenobio y se le cedía cierta jurisdicción sobre las mejores parroquias: Graus, Campo y Torre de Esera. Fueron en total 24 lugares devueltos al monasterio.

Esta Sentencia aún complicó más las cosas, porque creaba una situación muy poco definida. En efecto, algunas parroquias quedaban bajo la tutela del obispo, así es que estaban sometidas a su jurisdicción, aunque sus rectores y párrocos debían ser monjes de San Victorián, por lo que ellos, personalmente, estaban exentos de la jurisdicción episcopal. Así pues: los fieles tenían una autoridad, que era el obispo, mientras que el párroco tenía otra, pues dependía del abad.

Tanto la diócesis como el monasterio destinaron muchas de sus riquezas a gastos de pleitos que no solucionaron nada. Y mientras llegaban tiempos de entendimiento, los litigantes optaron por declararse la “guerra fría”. Un ejemplo de ello se desprende de la lectura de la declaración que hizo el Obispo de Barbastro en su visita a la iglesia de San Vicente de Chía, el 19 de julio de 1792 (aún duraba el problema), que dice así.

 ..........                                       ...Foto tomada de «Rómánico Aragonés»

Item, mandamos al Rvdo. Padre Abad de San Victorián, como diezmero que es y preceptor de la primicia de esta iglesia, haciéndose cargo de la indecencia vergonzosa en que se hallan las paredes y bóveda sin cal ni blanqueo, feo el pavimento con su desigualdad, sin las correspondientes paredes ni puerta el cementerio, expuesto a ser morada de brutos irracionales y hasta sin crucifijo el mismo altar mayor.

Por tanto, mandamos a dicho Sr. Abad que en el término de seis meses haga componer el pavimento y paredes de dicho templo que amenaza ruina, y por no mediar un espacio o falsa (que igualmente mandamos se haga) entre el techo y bóveda, lo arruinan las goteras que en él caen. Haga repasar la torre de las campanas, haga poner tape de plata en una de las copitas de los Santos Oleos, juntero del mismo material, un crucifijo en el altar mayor, haga nuevo palio, renueve todas las estolas y manipulos que están indecentísimos, mande hacer capas de todos colores...”.

Sin duda, el obispo estaba atento a todos los detalles y no se le escapaba ningún desperfecto que pudiera reprochar al abad. No creemos que éste le hiciera mucho caso, pues los tiempos que corrían no estaban para pensar en renovar el vestuario, ni arreglar iglesias. A causa de la Guerra de la Independencia había frecuentes expediciones de franceses y guerrilleros por la comarca, y los monjes se sentían amenazados. En 1794 decidieron trasladar el archivo y las reliquias a otros lugares más seguros. San Victorián ya nunca más volvería a ser lo que fue.

.............                            Copia del crismón de la iglesia de San Vicente
                                                         [«Románico Aragonés»].

viernes, 24 de julio de 2026

Si llueve ¡malo!..

 

...y si no llueve ¡también!


Publicado por Diario de Huesca, 18-9-1893. Hemeroteca Diario del AltoAragón. (El artículo que mostramos a continuación, no tiene ninguna relación directa con Campo, pero es curioso...).


El conocido astrónomo Sr. Lapiedra, nos facilita el siguiente pronóstico para la segunda quincena de este mes: El cambio atmosférico más importante de esta quincena será el producido en el último tercio de la misma, siendo variable en nuestra Península, contribuirá sin embargo a mantener el tiempo revuelto, especialmente en los días 26, 27 y 28, en los cuales se producirán algunas lluvias, que particularmente ejercerán su influencia por las costas del Mediterráneo y su centro y mayor fuerza de Andalucía, resultando vientos del Norte con descenso en la temperatura.

 El mismo señor, nos da las notas siguientes relativas a los años más calurosos que se han conocido:

- En el año 627 el calor fue tan elevado que se secaron casi todos los manantiales, falló el agua y muchas personas perecieron de sed.

- El 879 los campos se abandonaron por sus cultivadores y los que persistieron en el trabajo no pudieron resistir la fuerza de los rayos del sol.

- El 993 el sol quemó todos los vegetales, como si hubieran sufrido la acción del fuego.

- En el año 1000, los ríos quedaron secos a causa de la persistencia del calor, viéndose en todas partes montones de pescado, cuya putrefacción ocasionó la peste.

- En 1122 no solamente quedaron secos muchos ríos, sino que la tierra se endureció como una piedra, y los ríos principales quedaron reducidos a un arroyo.

-  El 1260 durante la batalla de Bela, el calor hizo más víctimas que las armas: filas enteras de combatientes, cayeron sin vida abrasados por los rayos del sol.

-  El 1303 y 1307 se secaron los ríos principales de Europa.

- El 1701, 1705 y 1712, el calor fue tal en varias provincias, que desde mediodía a las cuatro de la tarde, nadie osaba salir a la calle.

-  El 1718, 1726, 1727 y 1781 se cerraron muchos establecimientos; durante seis meses no cayó una sola gota de agua.

- El 1793, el calor no comenzó hasta el 4 de Julio, fue intolerable, los frutos se secaban en las ramas, corrompiendose los comestibles y abriéndose los muebles.

-El 1819 el verano moderado en Europa fue mortífero en el Asia Menor.

- El 1822 el calor del estío fue terrible, acompañado de tempestades y temblores de tierra.

- El 1832 fue el calor más riguroso del presente siglo, hizo desarrollar el cólera en Francia, causando en París 20.000 víctimas, el cual llegó a España el 1834.


martes, 21 de julio de 2026

Nostalgia

 



YO, UN CACHARRO


Soy de barro, sí. 

Y digo que estoy hecha

de arena del Rialgo

y de tierra de los huertos y prados

de Campo.


Que me amasó mi madre

e hizo de mi,

una masa lisa y compacta,

útil para cualquier cosa.


Que me dio forma mi padre,

y puso en ello,

todo el amor del buen artesano

en su obra.


Que me endurecieron,

los vientos del valle,

y el paso del tiempo,

y las penas que Dios dispuso.

Y que, cuando salí de mi hábitat,

del lugar donde fui hecha,

sentí resquebrajarme,

y las grietas, día a día

se me van haciendo grandes.


Y pido,

que el día que me rompa para siempre,

el que me ame,

recoja mis pedazos y me lleve allí,

a de donde vine.

Y me deje con quien me hizo

aunque él

ya no sea nadie.

sábado, 18 de julio de 2026

Relaciones "interpueblos"

 

RELACIONES MATRIMONIALES:

CAMPO- LABUERDA Y LABUERDA-CAMPO


Bien conocido es que, antiguamente, el contraer matrimonio no era una decisión personal sino que era una cuestión que involucraba a toda la familia. Lo habitual era que, para casarse un joven o una joven, se buscara a una persona de "su condición", es decir, una pareja de categoría social similar a la suya.

Cuando el pretendiente ejercía un oficio o profesión, era frecuente que buscara compañera entre las hijas o hermanas de sus colegas de gremio, ya que, como conocedora del trabajo que desempeñaba su familia, le permitiría ayudar a su marido. Así surgían sagas de tejedores, molineros, cuchareros, etc. Y esto ocurría también con profesiones más cualificadas, como los matrimonios entre maestros y maestras,  notarios con hijas de otro notario, etc.

A medida que aumentaba el poder y categoría de una casa, crecía la dificultad para encontrar a una persona idónea, "de su categoría" y se tenía que aumentar el radio de búsqueda... cuanto más pudiente era la familia del contrayente, más lejos había que ir a buscar a la novia.

En Campo, en el siglo XVII, había una familia de infanzones que  pertenecía a un linaje muy antiguo, los Aventín. En el pueblo había pocas familias con un rango similar y, como además tuvieron mucha descendencia, pues debieron hacer bastantes cavilaciones para saber dónde y con quién podían casar a sus hijos. Estas son algunas de las uniones que tuvieron lugar en esa época.

Pedro Aventín de Pueyo, hijo de Pedro Aventín y su mujer María de Pueyo (de Toledo), se casó con Juana Fumanal (de Xaro) y fueron los padres de Pedro Aventín Fumanal (nacido el 21.12.1641). Era el heredero del patrimonio de Campo, y encontró novia no muy lejos de Labuerda, en Saravillo. Se llamaba Teresa de Mur Falceto y se casaron el 29.9.1681.

Una hermana de Pedro, Josepha Aventín Fumanal, (nacida en Campo en abril de 1648) se casó con Jusepe Lascorz Cabero, de Labuerda. El matrimonio se celebró el 10 de diciembre de 1672. De este matrimonio de Jusepe Lascorz Cabero y Josepha Aventín Fumanal, nació en Labuerda, el 24 de mayo de 1684, Teresa Lascorz Aventín, que se casó allí en su pueblo, el 16 de abril de 1705, con Marcial Calbera Lacosta, notario de Campo, como notarios eran los Lascorz de Labuerda.

El hecho de tener afincados en un pueblo personas nacidas en otros lugares, hacía que se generaran entre ellos unas relaciones que propiciaban futuros enlaces. 

 
                                                                            
Y, las relaciones Labuerda-Campo se han venido prodigando hasta nuestros días.

jueves, 9 de julio de 2026

Por probar que no quede


El poder de la sugestión


                 RIPIOS DEL MOMENTO.  OLA DE CALOR.


 Estamos otra vez con el calor

 Pero un calor terrible y asfixiante 

Que nos pone el semblante rojo, 

como la carne al asador.

Por las noches, dormir es imposible,

pues la cama resulta un hervidero;

y entre las chinches y el calor, infiero 

que hasta el más insensible,

aunque su cuerpo sea como un leño

no logrará ni conciliar el sueño.

Hay quien en juego pone varios medio

para pasar la noche dulcemente

¡pero el tiempo inclemente 

se burla de los medios y remedios! 

Hay ciudadanos que buscando fresca 

decídense a dormir en el balcón,

y el que algún buen catarro allí no pesca,

encuentra otra terrible decepción.

Los que buscan así dormir fresquitos, 

sufren las picaduras de mosquitos,

que en continua e infernal algarabía,

lucen su rítmica trompetería.

Nadie sabe aún el modo,

de evitar las molestias del estío.

Sólo un amigo mío,

de aminorarlas ha encontrado el modo. 

Ese amigo entrañable,

a problema tan arduo ha dado cima; 

se acuesta envuelto en un impermeable,

Y la mujer lo riega por encima,

bien con una manguera

o con una sencilla regadera, 

y de esa forma el buen amigo mío,

Se hace la idea de que está en el río.

Aplaudamos la idea,

Y que la ensaye aquél que no la crea. 


Raimundo García


Publicado en el Diario del AltoAragón del año 1926, hace cien años, un 5 de agosto.


 

domingo, 28 de junio de 2026

Iniciativas

 
De ilusión también se vive



Fue el domingo pasado, cuando salió publicado en el Diario del AltoAragón un artículo de Ángel Huguet sobre los Records Guinness en general, y los aragoneses en particular, deteniéndose,  especialmente, en nuestra colección de hueveras.

Queremos darle las gracias a Ángel por haberlo explicado todo, de forma tan amena y bien documentada. Y, nos alegra pensar que, toda la información que ofrece en su artículo, va a servir para despertar el interés por las iniciativas y proyectos de la Cultura local.