miércoles, 13 de mayo de 2015

Más fotos



y más hueveras


Seguimos con el documento gráfico de la inauguración de la exposición de hueveras, en la que estuvo "medio Campo". ¡Aquí va!


Fotos de Eduardo Fuster
Fotos de Cristina Gallego
Foto de Marta Forcada

GRACIAS A TODOS NUESTROS REPORTEROS ESPECIALES




Inauguración exposición de hueveras


La EXPO del año





Ayer, 12 de mayo de 2015, el Sr. Barón Lanzón, presidente del Centro Aragonés de Barcelona, inauguró oficialmente la exposición de hueveras de nuestra colección. Se han podido mostrar unas 1000 y pico (no llegan a 1100) de las 7.000 que forman el conjunto. Acudieron a la cita muchos socios del Centro, amigos y, por supuesto, familiares, sin los cuales no hubiera podido organizar todo ésto. No hay espacio suficiente para nombrar a todos los que han querido colaborar en este proyecto, pero no puedo dejar de mencionar a Cruz, secretaria del Centro, Nuri, Santi, Rober y Eli, Eduardo, Rosalía, Carmen. Gracias a todos. Estas son algunas de las imágenes que tomó ayer Eduardo, mi sobrino. Como nos ha prometido más, ampliaremos la información lo más pronto posible.


(Fotos Eduardo Fuster)


miércoles, 29 de abril de 2015

Noticias-Noticias-Noticias



CAMPO, por el mundo 

Ayer, 28 de abril 2015 salió publicado en el "Diario del Alto Aragón" un artículo de Angel Huguet, en el que daba cuenta del viaje que Fernando Maestro, director del Museo de Juegos Tradicionales de Campo, está realizando en Honduras. El motivo de la visita de Fernando Maestro  a este país, se debe a su participación en el XVI Festival de Juegos Tradicionales, que allí va a tener lugar los primeros días de Mayo.
Fernando va a hablar del Museo de Campo y hasta realizará desde allí alguna visita virtual a las instalaciones, para conocer sus fondos.   
Le deseamos mucho éxito en sus intervenciones y estamos seguros que sabrá despertar el interés y la simpatía por nuestro pueblo, a los asistentes a dicho Festival.    

CAMPO, pura miel


Siempre nos gusta ver que se menciona y se promociona Campo. Nos alegra encontrarnos con nuestro pueblo en las páginas de un periódico (siempre que sea por algo bueno), en referencias históricas, en folletos de turismo... En esta ocasión, hemos topado con él nada más y nada menos que en un tarro de miel ¿qué puede haber más dulce?                                                                        
                          

miércoles, 22 de abril de 2015

Cosas varias




Varias cosas  


Ya hace días que no escribo nada en este blog, en parte por algún problema que he tenido y, en parte por un trabajo que estoy haciendo, que me ha tenido hasta ahora muy absorbida. Poco a poco voy a intentar retomar el rítmo...

RESIDENCIA DE MAYORES DE CAMPO.- Nunca es agradable ni satisfactorio tener que dejar a un familiar en un centro para mayores. Da un poco de mala conciencia y uno mismo tiene que ir repitiéndose que no hay otra solución posible y que es donde nuestro familiar estará mejor. La verdad es que eso no lo sabemos, aunque necesitamos convencernos de que es así.
Yo había visitado las instalaciones de la Residencia para la Tercera Edad hace tiempo, aunque, prácticamente, no había pasado de la puerta de la entrada. El edificio es alegre y está emplazado en un lugar precioso, desde el que se disfruta de unas vistas de las montañas que rodean al pueblo estupendas. Ahora, he cruzado el umbral de aquella puerta y he visto lo que hay dentro y, aunque siempre resulta triste ver a personas en cierto modo excluidas de la sociedad, sí que he quedado muy satisfecha de ver el trato que reciben. 

Los vecinos de Campo que están alojados allí, tienen la atención y el cariño de los amigos del pueblo, que casi todos los días van a visitarlos para hacerles un rato de compañía, pero me ha parecido que aquellas otras personas que están allí, procedentes de otros valles, están muy solas. Y se comprende, porque debe ser triste acabar la vida entre gente extraña. Seguramente que se puede hacer algo para que no tengan esa sensación, y se relacionen con las personas que tienen al lado.  





CONSULTA POPULAR. He estado en una casa de Campo donde tienen este bonito mosáico que véis en la fotografía. Me dijeron que lo había hecho el señor Sebastián de Bellera. Mi pregunta es ¿alguno de vosotros tenéis en vuestra casa el mismo pavimento o parecido? ¿sabéis si verdaderamente es obra del Sr. Sebastián o si se hizo en la tejería? Gracias por la información.

EN EL ESCENARIO. El pasado domingo, fuimos al espectáculo que ofrecía el Centro Aragonés de Barcelona con ocasión de la Fiesta de San Jorge, y allí en el escenario encontramos a alguien de Campo. Se trataba de Rosalia Morancho que interpretó una bonita jota. Como era la primera vez que veíamos a un paisano nuestro en un escenario, pues nos hizo mucha ilusión, además, cantó muy bien y fue muy aplaudida.
Las fotografías que hice han salido fatal, pero aquí las pongo como testimonio del numeroso público asistente y de lo mala fotógrafa que soy. 
Salón de Actos del Centro Aragonés
Rosalía actuando
Foto obtenida por "no querer molestar" a los de atrás.


domingo, 8 de marzo de 2015

Replega



ENCUENTRO EN SEPTIEMBRE


Aún queda un poco lejos y, hasta entonces pueden pasar muchas cosas, pero de momento, la ilusión ya la tenemos. 
Nos han invitado a REPLEGA, la Feria de Coleccionismo que se hace cada año en Monzón a principios de septiembre. Chorche Paniello es el organizador de esta manifestación del coleccionismo nacional, que año tras año no solo se afianza sino que crece. Esperamos poder interesar a sus numerosos visitantes. De momento ¡gracias por contar con nuestra colección! 
Antes de REPLEGA tenemos programada una exposición en Barcelona. Ya os informaremos de la fecha y el lugar, por si os apetece acompañarnos en esa ocasión.




jueves, 5 de marzo de 2015

Amigas de toda la vida



Para pasarlo bien y para ayudar



He estado en Campo 48 horas. Pensaba aprovechar la visita para hacer muchas fotos del pueblo, el Cotiella, el Turbón... sólo he hecho una, porque no he tenido tiempo. Eso sí, me ha parecido ver (había unas nubes muy pesadas que tapaban el panorama) que en el Cotiella había bastante nieve, pero en el Turbón no.¿Qué os puedo comentar sobre nuestro pueblo en su letargo invernal? Pues que se está bien, se respira paz. 
También existe otra buena razón para volver por Campo en cuanto nos es posible, y es el reencontrarse con los amigos de siempre. En mi caso se trata de amigas con la que nos conocemos desde que nacimos; que sabemos quienes eran sus padres, sus abuelos; que hemos visitado sus casas; que sabemos muy bien lo que van a decir en cada ocasión y lo que piensan en casi todas. Con estas amigas de toda la vida se puede confiar para todo y no defraudan nunca. Su amistad es un tesoro.
En esta ocasión, todas a una, me han ayudado mucho para preparar la próxima exposición de hueveras, de la que os informaremos puntualmente. A todas ellas ¡GRACIAS! de todo corazón. (E incluyo también a Mª Carmen, que se añadió al grupo).
En la foto no estamos toda la pandilla, en otro momento buscaré una en la que no falte nadie.

viernes, 27 de febrero de 2015

La tela y el cuento

Basi y sus sobrinos Pili y Sebastián

El molinero, su hijo y el asno



Cuando éramos pequeños, en casa de mis padres, en Campo, había una colcha de cama pequeña que nos gustaba mucho a mis hermanos y a mi. Era de un tejido ligero y llevaba un gran volante alrededor. Tenía a juego un cuadrante, también rematado con su volante. Pero lo que a nosotros nos encantaba, era el estampado de la tela, que pienso yo, debía estar presente en muchas otras casas del pueblo, porque no es que hubiera allí muchos proveedores de telas,  ni un surtido muy amplio donde elegir.
¿Cómo era el estampado? pues parecía un libro de ilustraciones antiguas, con dibujos en negro sobre un fondo blanco roto, y esas imágenes contaban muy realísticamente y con mucha riqueza de detalles la historia de un hombre, su hijo y un asno, una fábula de Esopo. El tejido, dibujo a dibujo, iba explicando la historia que nosotros leíamos como si fuera un cómic. Decía,  más o menos, así:
"Había una vez un molinero al que le iban muy mal las cosas, así es que para salir adelante, aunque fuera solo por un tiempo, decidió vender el asno que tenía. Un día, le dijo a su mujer que les prepara algo de comida a él y a su hijo,  porque se iban a la feria de un pueblo vecino. Dicho y hecho, se pusieron en camino.
A pesar de las circunstancias, iban contentos el padre y el hijo, caminando al lado de su asno. Pero al cabo de un rato encontraron a unos campesinos y oyeron como se burlaban de ellos.
- ¡Si serán tontos! -decían aquellos hombres- van el padre y el crío sudando y el burro tan fresco ¿es que no sabrán que los burros son animales de carga?
- Tienen razón -dijo el molinero después de escucharlos-, súbete tú, hijo mío, que no tienes por qué cansarte. Y el niño se montó. Pero, pasado un rato se encontraron con unas mujeres que iban a la fuente. Cuando los vieron,  se les desató la lengua:
- ¡Habráse visto que desvergüenza! el joven montado y su pobre padre arrastrándose al lado -decía una de ellas, mientras la otra replicaba:
- La culpa la tiene el padre, por consentirlo, ¡que manera de educar a los hijos!
El molinero se quedó pensativo y después de reflexionar, le dijo a su hijo:
- ¿Sabes? creo que tienen razón. Tú y yo sabemos que no me importa caminar, pero quizás choca a la gente vernos así, pareces poco considerado... podríamos montar los dos y así todos contentos.
¡Pobre ilusión! ¿todos contentos? no tardaron en ver lo equivocados que estaban, porque a medida que se aproximaban a la feria e iban encontrando más gente por el camino, no dejaron de escuchar cosas como:
- ¡Pobre animal! ¡Cómo no se dan cuenta que lo van a chafar! ¡son más burros los que van montados que el pobre asno! 
Y el padre volvió a quedarse pensativo y después de haberse concentrado en sus pensamientos, le dijo al niño:
- ¿Sabes, hijo mío? Ya no sé cómo poder ir tranquilos, hemos probado de todas las formas posibles y siempre encuentran algo que criticar, sólo nos queda una posibilidad, que es cargar con el burro.  
Y así lo hicieron. Encontraron un palo grueso y allí ataron las patas delanteras del pobre animal y después las traseras, y ellos se pusieron el palo sobre sus hombros y con mucho esfuerzo lo iban llevando. Para el molinero y su hijo era muy pesado, pero para el asno tampoco era una maravilla ir con las patas para arriba y la cabeza casi arrastrándose por el suelo, así es que hacía todo lo posible por soltarse. Mientras tanto, se había reunido en torno suyo gran cantidad de gente, que nunca habían visto algo parecido. Unos iban riéndose, otros les decían improperios y tanto gritaban que aún ponían más nervioso al burro que al final, con un golpe de fuerza, pudo desasirse del palo. Como eso ocurrió justo cuando estaban pasando por un puente, y el animal andaba despavorido, tuvo la mala suerte de caerse al río, y mientras lo arrastraba la corriente, el molinero y su hijo quedaban en medio de aquél gentío, sin asno y tachados de locos. Y es que locura es, dicen los sabios, pensar que se puede hacer una cosa al gusto de todos".
Y yo me pregunto, una generación que crece escuchando cuentos o fábulas de este estilo, ¿puede ser igual que la que desde su tierna infancia se entretiene, por ejemplo, mirando la Guerra de las Galaxias o el Hombre Araña?  
Y, otra pregunta ¿tenéis en vuestras casa alguna prenda con la tela de imágenes de cuentos?