sábado, 12 de septiembre de 2015

Cosas de hace cién años





Un invento y dos chistes

Nuevos fósforos de cartón

El Diario de Huesca, 3 de Septiembre de 1915

Aprobada por Real Orden la reforma de los mencionados fósforos, se han puesto a la venta desde este mes en todas las expendedurías, siendo de dos clases: una labor, carteras de cien fósforos con pasta integral y raspador de arena, y otra cartera con cien fósforos, sistema de seguridad o sueco, con raspador de fósforo amorfo.
Colección de Rubén Kotler
Tanto unos como otros deben, sujetándolos con los dedos pulgar a índice frotarse con alguna energía por su borde superior, rozando la menor extensión posible de raspador para no desgastar innecesariamente éste.
No debe pretenderse encenderlos frotando su superficie de plano con el raspador, pues así es difícil se enciendan y, en cambio, el rápido desgaste del raspador inutilizaría el completo empleo del total de fósforos.
Los de seguridad sólo se encienden en su respectivo raspador, pues por eso se llaman así, y por lo tanto separados del estuche no sirven en absoluto.
El precio de cada cartera, con cien fósforos, es de cinco céntimos.

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Y dos chistes de la época, publicados en El Diario de Huesca (septiembre de 1915):
¿En qué se diferencia un ladrón de un cochero? En que el ladrón SUSTRAE y el cochero SUS...LLEVA.
¿En qué se parece la mostaza francesa a la hora en que se retiran a casa los serenos? En que es MOUTARDE (mu...tarde)... 
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