lunes, 3 de agosto de 2015

Marchar de casa



Para ganarse la vida



En este blog ya hemos dedicado algunos comentarios a José Mª Aventín Rived y a su familia, como "Exportando: personas emprendedoras", "Negociantes y relaciones públicas", "Un negocio que da frío"... Tal y como allí explicábamos, aquél José María pertenecía a la familia Aventín de Campo, donde había nacido. Se casó, también en Campo, con Dorotea Boj Peired el 14 de julio de 1884. Como no era el heredero de la casa, tuvo que marchar a ganarse la vida a otra parte y, parece ser, que no lo hizo nada mal. 
Basilio Paraíso
El primer oficio que le hemos visto atribuido es el de viajante. También lo hemos encontrado como agente comercial. Cuando se casó, José Mª Aventín se instaló en Huesca, donde tenía un comercio en la calle Mercado Nuevo y allí, en la capital, nacieron sus tres hijos, José María, Pedro y Elías. Curiosamente, los nombres eran los mismos que los que llevaban los Aventín de Campo, su familia, aunque la relación no parece que fuera muy estrecha entre las dos ramas, a juzgar por el hecho de que él no menciona nunca (al menos en un escrito) a nuestro pueblo.
En el año 1899, el 29 de enero, en Huesca hubo una reunión de unas doscientas personas en la escuela de La Merced, con el fin de proceder a la creación de la Cámara de Comercio de Huesca. El presidente de la Comisión organizadora era José María Aventín y, en aquél acto, se presentaron las candidaturas de los miembros de la Junta, encabezadas por él.
Poco después, el 12 de marzo del mismo año, tuvo lugar una Asamblea con el fin de constituirse legalmente, según Real decreto de 9 de abril de 1886. La Junta provisional renunció a sus cargos y se procedió a una votación, en la que fueron ratificados todos los componentes de la anterior. José Mª Aventín, como presidente, pidió el nombramiento de Presidente honorario para el Sr. Basilio Paraíso, como así fue acordado. 
San Pedro el Viejo (Huesca)
Entre otras muchas actividades e iniciativas, como presidente de la Junta general, el 7 de enero de 1900 explicó a todos los adherentes las gestiones que se habían llevado a cabo por la Cámara de Comercio, interesándose muy especialmente en su disertación, por el legado de 400.000 pesetas que el Sr. Bernardo Monreal había dejado a su muerte en 1894, con el fin de que se fundara una Escuela de Artes y Oficios bajo el patronazgo del Obispo de Huesca. Como ya habían pasado cinco años sin que se hubiera hecho nada al respecto, la Junta decidió tomar parte activa en este asunto y el mismo José Mª Aventín se desplazó a Barcelona para hablar con el Padre Director de las Escuelas Salesianas de Sarriá y pedirle que su congregación se hiciera cargo de la enseñanza en la nueva escuela.
No pudo disfrutar mucho José Mª Aventín de sus éxitos profesionales y sociales, pues falleció bastante joven, a los 59 años aproximadamente. En las siguientes notas de prensa se recogía la noticia: 
22 de febrero de 1909, "El Diario de Huesca".-
OBITUARIO.- En el día de ayer, víctima de aguda y rápida dolencia ha dejado de existir el señor Don José Mª Aventín Rived, acreditado y conocido comerciante de esta plaza y amigo nuestro muy distinguido y estimado.
Su muerte, muy sentida por sus numerosos amigos y relacionados, suma en amargo desconsuelo a una familia a la que ayer sonreía la fortuna y la dicha.
Su amante esposa Dª Dorotea Boj, sus hijos D. José Mª, D. Pedro y D. Elías, su hermano Victorián, hermanos políticos y demás parientes y deudos pueden considerarnos como partícipes muy directos de su inmensa pena, pues con la pérdida del muerto querido que lloran deplorantes, también nosotros la de un amigo cariñoso por cuyo eterno descanso rogamos.
Los funerales se celebrarán mañana, 23 a las diez y cuarto, en la parroquial de San Pedro
23 de febrero de 1909, "El Diario de Huesca".-
OBITUARIO.- Los funerales y entierro de nuestro malogrado amigo D. José María Aventín, en extremo concurridos por representaciones de toda la sociedad oscense, han sido elocuente demostración del aprecio y consideración que en vida ganó el finado. Reiteramos a la desconsolada viuda e hijos afligidísimos, el testimonio de nuestro pésame muy sincero.


De todos modos, por muchas notas de prensa que leamos, es muy probable que nunca lleguemos a conocer cómo era realmente José María Aventín Rived. Por ejemplo, y como anécdota, mirando la lista de los objetos con los que contribuyó a una recaudación en beneficio del asilo de las Hermanitas de los Pobres de Huesca, en agosto de 1888, leemos:
D. José María Aventín, un abanico de tela.
El mismo, un idem idem.
El mismo, un alfiler de metal obsidado.
El mismo, un idem idem.
¿Obsidado es oxidado? ¿Era eso de algún valor? ¿Era tacaño? Es difícil saberlo, al fin y al cabo han pasado más de cién años y casi todo ha cambiado.





(Fuente Hemeroteca "Diario del Altoaragón")

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