martes, 16 de junio de 2015

Ni Campo ni Londres


 El crimen de Castillazuelo 

"El Diario de Huesca", 22 de marzo de 1916


Consultando la información que ofrecían algunas publicaciones hace ya bastantes años, y que ahora están a nuestra disposición en las hemerotecas digitales, descubrimos un sinfín de noticias que nos llaman la atención. Normalmente procuramos atenernos sólo a las que conciernen a Campo o pueblos vecinos, pero en esta ocasión no nos resistimos a transcribir un suceso que parece una novela, al fin y al cabo, el mundo en el que vivieron nuestros antepasados no  era únicamente el que encontraban en su pueblo, sino en el que estaban inmersos, mucho más extenso, poblado y misterioso.
"El Juzgado de Barbastro ha reclamado a esta Audiencia el rollo de la causa que se formó en 1887 con motivo del crimen de Castillazuelo, como antecedente necesario para las diligencias sumariales que se halla instruyendo con el Manuel Méndez, detenido en Jánovas y que según todos los indicios es el Manuel Naval autor de aquél asesinato.
Según nuestras referencias, el joven y competentísimo juez de instrucción de Barbastro procede con la mayor actividad en este asunto, en el que encontrará ocasión de lucir sus aptitudes porque es muy complejo, hay bastantes cabos que atar y dificultades que resolver.
Entre éstas figura la actitud del procesado que no conoce a nadie, no recuerda nada, lo ignora todo; pero no es de extrañar se haga ahora el tonto quien supo hacerse el muerto, porque es de saber que Marino Naval oficialmente está muerto desde el mes de Diciembre de 198o
Historia retrospectiva Después del crímen
Manuel Naval Espier, propietario de Castillazuelo, mató alevosamente el año 1887 a Francisco Martinez Perallón, vecino del mismo pueblo, que pretendía casarse con una hijastra de aquél. El móvil del crimen fue esa oposición al matrimonio, motivado por cuestión de intereses.
Para realizarlo hizo entrar al Martinez (que trabajaba en su misma casa) en una cuba, diciéndole la limpiara y, cuando estaba en esta operación, por la boca de la cuba le disparó uno o varios tiros, matándole en el acto. A fin de borrar las huellas del crimen, llamó a su criado Nicolás Subías Morillo y le obligó a sacar con él el cadáver de la cuba, después lo despedazaron, lo colocaron en un tonel y el Naval cargó en su carro paja; encima puso el tonel que contenía el cadáver y de madrugada partió para Barbastro, que dista unos seis kilómetros; llegó a Barbastro y bebió unas copas en una tienda de la plaza de Guisar, diciendo al empleado de Consumos que  allí había, que el contenido del tonel era vino, que llevaba para las Torres de Cofita; el empleado para comprobarlo le acompañó hasta la salida de Barbastro por el Amparo. Al llegar al río Cinca, por la desembocadura del Vero (unos cuatro kilómetros de Barbastro) arrojó al Cinca el tonel, que por la fuerza de la corriente se rompió, apareciendo a los pocos días trozos del cadáver en Ariéstolas, Castejón del Puente y otros pueblos ribereños. La cabeza del muerto o interfecto no se encontró, por lo cual no pudo ser completamente identificado.
Después del crímen 
Seguido proceso contral Naval y su criado Subías, se condenó a este último en 10 de Abril de 1888 a ocho años de presidio mayor, ... y parte proporcional de las costas.
El asesino Naval fue declarado rebelde por eludir la acción de la justicia, pues se fugó de la cárcel de Barbastro y cuando se dictó sentencia en la causa él se encontraba ya en la Argentina.
El Juzgado, a las resultas de la causa, trabó embargo de bienes de Manuel Naval y a fin de levantar ese embargo y que libres de cargas pudiera disponer de los bienes su familia, Naval se hizo el muerto.
La defunción apareció probada, y en 29 de Diciembre de 1   se dictó auto declarando extinguida la responsabilidad penal de Manuel Naval Espier por haber fallecido y, en su consecuencia, se sobreseyó la causa respecto de dicho procesado y se declaró su parte de costas de oficio.
Según la certificación del óbito, Naval falleció en la Argentina el 30 de Julio de 18.
el principio del fin 
Así las cosas, llegó a Barbastro hace unos meses en Mayo último, un individuo que venía de Chile y que visitó el Santuario de Nuestra Señora del Pueyo.
Este sujeto hízose sospechoso, dijo llamarse Manuel Méndez Otin, y mientras unas veces decía que era natural de Abiego, otras manifestó que era hijo de Daroca.
Estas contradicciones, sus circunstancias personales (alto, robusto, mirada torva y cabeza torcida) y la edad que representaba, aproximadamente setenta años, hizo pensar si el chileno Méndez Otín sería el autor del crimen de Castillazuelo, que tan grande alarma produjo en toda la comarca.
Comunicadas sus sospechas a la Guardia Civil, ésta indagó, y después de dos meses de pesquisas y comprobaciones, la Benemérita de Boltaña detuvo al falso Méndez en Jánovas y le condujo a Barbastro, donde parece ser ha sido identificado.
En Castillazuelo tiene parientes el Naval y también hay aún familia del interfecto.
En Castillazuelo y toda aquella comarca el Naval tenía fama de brujo y así, no es de extrañar que sospecharan de brujería su huida de la cárcel de Barbastro.


fin por hoy (continuará otro día)


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