miércoles, 3 de diciembre de 2014

Reunión familiar de los Mascaray




Un tronco con muchas ramas 


Este pasado sábado, 29 de noviembre, se reunieron en Campo los biznietos de Ramón Mascaray Clavería y María Salinas Costa. Ramón era de Formigales y María de Torrobato, y pienso, (no dispongo yo de mucha información), que se instalaron en Campo a finales del siglo XIX, a juzgar por los datos del Almanaque de Comercio de la provincia, donde aparece el nombre de Ramón Mascaray ininterrumpidamente desde el año 1901 en la sección de TEJIDOS, pero no antes (creo).
La tercera generación de descendientes de Ramón y María, como se ha dicho, se dieron cita en el Hotel Cotiella de Campo para cenar y celebrar su primer Encuentro, que ha tenido mucho éxito, porque han acudido prácticamente todos los convocados, unos 50 familiares.
Con buen ambiente y muy bien documentados con todos los datos de su historia familiar, donde no faltó el árbol genealógico de descendencia, ni alguna nota de prensa donde se hacía referencia a su antepasado común, trascurrió la reunión. También hubo un sentido recuerdo para los ausentes ya fallecidos. 
Precisamente, al examinar el árbol genealógico, he vuelto a constatar cómo la relación entre algunas familias se mantiene a través de generaciones. 
Este es el caso, por ejemplo, de Mascaray-Auset, pues ya en el siglo XVIII encontramos a Josef Mascaray, asistiendo como testigo, concretamente el 28 de agosto de 1752, al matrimonio de Domingo Auset, que se casaba con María Montaner Escalona en la iglesia de Ntra. Sra. de los Angeles de Bielsa. Puede parecer casualidad, pero la experiencia me ha enseñado que no suele serlo.
Bien, para no divagar, volvamos al antepasado de los Mascaray reunidos el pasado sábado, y veamos la reseña que publicó "El Diario de Huesca" el 14 de enero de 1934:
"Letras de luto
A la avanzada edad de 80 años ha dejado de existir en su casa de la villa de Campo, nuestro respetable y antiguo amigo don Ramón Mascaray Clavería, viudo de doña María Salinas Costa, inolvidable señora de las más altas virtudes.
En Campo, como en toda aquella comarca montañesa, la desaparición de don Ramón Mascaray ha sido sentidísima, extendiéndose el dolor hasta el último hogar, porque en ninguna parte de aquel país dejó de gozar de las más profundas simpatías y consideraciones.
Católico y creyente, el señor Mascaray tuvo una muerte cristiana y resignada, auxiliado con los sacramentos.
Como propietario y comerciante rindió constante culto el finado a la laboriosidad y al bien de sus semejantes, al ejercer la caridad con las normas de su amplia generosidad.
Caballero leal, de franqueza de buen aragonés, en su carácter y agradabilísimo trato, se captó generales afectos y cariños, convertidos hoy en amargura entre sus unánimes relaciones.
Hemos perdido nosotros también un gran amigo, cuyo vacío no será bastante el tiempo por deprisa que transcurra para borrarlo.

Descanse en paz. A sus atribulados hermano don Manuel Mascaray Clavería (Maestro nacional jubilado), hijos doña Elena, doña Consuelo. D. Manuel, don José, don Ramón y don Bienvenido, hijos políticos don Ramón Auset, don José Serena, doña María Pueyo, doña Dolores Vidaller, doña Magdalena Pueyo y doña Carmen Sin, sobrinos, nietos, biznietos y demás deudos, enviamos el testimonio de nuestra gran condolencia por la pérdida que lloran". 



(Fotos gentileza de Angel Huguet. Fuente de la información de prensa: Hemeroteca de "El Diario del Altoaragón")

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