sábado, 17 de agosto de 2013

CAMPO, EN FIESTAS


Como nuestros "corresponsales" en Campo se están olvidando de enviarnos material gráfico o de cualquier otro tipo sobre las fiestas de este año, recordaremos las de 1956, que son parecidas aunque no iguales, pues los tiempos cambian.


AÑO 1956

"Con un esplendor que no cabía esperar después de la tremenda tormenta y granizada sufrida el 14 del actual, se han celebrado las fiestas mayores de este pueblo los días 15, 16 y 17 del corriente, en conmemoración de la Asunción de Nuestra Señora, la Virgen Santísima.
La numerosa colonia veraniega local, incrementada por las de Benasque, Castejón de Sos y Las Vilas, además de los numerosos forasteros que nos han visitado, han dado un realce inusitado a las fiestas, no decreciendo la animación en ningún momento hasta después de que los aires de la chinchana ponían punto final a estos inolvidables días.
Las fiestas religiosas tuvieron una brillantez desacostumbrada, gracias a los desvelos de nuestro párroco don Constancio Escalona, que tras minuciosa preparación ofrecía la misa mayor en solemnísima ceremonia de terno, en la que el orador sagrado nos ofreció una de sus magníficas pláticas. Más tarde, la también solemne procesión presidida por las autoridades eclesiásticas y civiles, acogió en sus filas al pueblo en masa desfilando por las calles de Campo con emotiva religiosidad.
Por la tarde del mismo día, primero fútbol entre los equipos de Lafortunada y Campo, que terminó con la victoria del primero por dos tantos a uno.
La Orquesta Windsor, magnífica de instrumentación e interpretación, ha amenizado todos los festejos demostrando ser un conjunto incansable. Tanto en los conciertos matinales como en las distintas carreras celebradas, fuegos artificiales y bailes de tarde y noche, ha rivalizado en demostrar la alta calidad de sus diez profesores. Les esperamos el próximo año, haciendo honor a su promesa.
Párrafo aparte merecen los mayordomos, jóvenes de Campo, que atendiendo al más leve detalle, han aportado el peso de la organización. 
Y para final, dejo el elogio a las presidentas Pepita Serena, Rosario Morancho y María Parramón, guapísimas ellas, que desde la apertura del primer baile hasta el final han puesto su gracia y belleza al servicio de Campo  y sus fiestas, dándoles con su simpatía un atractivo que no hubieran tenido de haber faltado ellas.
Ni el más leve incidente ha empañado las fiestas de este año, demostrando una vez más la caballerosidad de este pueblo que a través del tiempo viene obsequiándonos con tan magnificas fiestas."
El Corresponsal.


(Fuente: Hemeroteca Digital de la Prensa Histórica, diario "Nueva España") 
   

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