sábado, 12 de junio de 2010

El monte y los caminos

Buscando salidas

Cuando se talaban los árboles en el monte, en primer lugar se procedía a las operaciones de desrame y arrastre hasta un cargadero o apartadero, donde se depositaban los troncos hasta ser transportados a su destino. Luego, se tenía que llevar esa madera hasta las serrerías. En los montes aragoneses, dado el sistema de propiedad de los mismos, a la hora de realizar la saca o transporte era frecuente tener que pedir permisos para atravesar terrenos de otros propietarios, pues podíá ocurrir que el pedazo de monte propio o la partida de madera que se había comprado, se encontraran sin vías de salida.
De la importancia de disponer de un buen camino para poder sacar la madera del monte, nos da fe la petición que los vecinos de Campo exponen a las autoridades del Distrito Forestal a través del Sr. Julián González, Ayudante de dicho organismo y que éste recoge en su informe. Escrito el 21 de junio de 1932, dice así:
"Al hacer el Servicio en el monte nº 57 del pueblo de Campo, la Comisión de este Ayuntamiento manifestó al que suscribe el deseo de que se le conceda en el monte "Avellana", vestido con arbolado de encina y roble y de propiedad particular del pueblo de Campo, el aprovechamiento de leñas que han de ser destruidas al verter los escombros que han de producirse en la apertura del canal, que la Cooperativa de fluido Eléctrico tiene en proyecto pasar por dicho monte. Considerando que el citado canal ha de ser perforado casi en su totalidad en tunel y unicamente saldrá a la superficie en uno o dos trozos del monte, con una longitud de 25o metros aproximadamente.
Considerando que en estos tramos el arbolado indudablemente ha de sufrir grandemente por los choques de las piedras rodadas, al ser vertidos los escombros que resulten de las trincheras y túneles del canal.
Considerando que este hecho dará lugar a desgarres, roturas y aterramientos de gran número de árboles, siendo esto causa que facilitará la sustracción de estas leñas por el personal obrero encargado de la apertura del citado canal, quedándose sin ellas los vecinos de Campo sus legítimos dueños"

Y después de otros "considerandos", el Ayundante continúa:

"También hizo saber la expresa comisión, en la que figuraba el Señor Alcalde de dicho pueblo, que desearían se procediera al estudio de un camino de herradura que habría de ser trazado por el monte nº 57 de los de utilidad pública denominado la Garona, de propiedad del pueblo de Campo, que partiendo de la carretera de Graus a Benasque su terminación fuera en los rasos de Cerbín.
Considerando que el camino que se solicita, por su situación estratégica, pues atravesando todo el monte subiría hasta la parte más elevada del mismo, pudiendo construirse a media ladera y con una pendiente suave sería una vía de saca muy apreciable, que indudablemente haría subir el valor de los productos de aquél monte. Siendo además causa ésto de una económica y razonable explotación del monte.
Considerando que la construcción del camino que nos ocupa sería por todos conceptos de una utilidad indiscutible al monte, no solamente como vía de acceso, sino que utilizando ésta, se aprovecharían todos los despojos que las cortas de madera originan y que actualmente se pierden en el monte por ser materialmente imposible su extracción. También el aprovechamiento de las leñas de haya, que actualmente se concede en este monte a los vecinos de Campo, daría el resultado que se persigue con estas cortas, cual es el de castigar esta especie y favorecer la de pino en calidad y extensión, si se dispusiera de una vía de saca como la que proponemos, pues se cortarían las hayas gruesas y menudas para su consumo en los hogares domésticos extrayéndose en su totalidad, dada la facilidad que reporta siempre un camino de estas condiciones. En la actualidad se corta y aprovecha una escasa parte de la leña gruesa solamente”.



No creemos de interés extendernos más con este informe, lo importante es saber que el dictámen del Ingeniero Jefe no se hizo esperar, pues se emitió el 7 de Julio del mismo año y daba la razón al pueblo de Campo en cuanto a los aprovechamientosn del monte Avellana, pero por lo que se refiere al camino, decía que:
 
"En cuanto a la construcción del camino aunque sea palpable su necesidad, no tiene medios económicos esta Jefatura para atender los gastos que aquél había de ocasionar".

Y punto final...


(Fotos gentileza de Eugenio Campo)

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