viernes, 30 de septiembre de 2011

Algunas imágenes







para recordar




Hoy mismo, 30 de septiembre, 2011, se ha publicado en "El Diario del Alto Aragón" un artículo de Elena Fortuño, en el que se da cuenta de la fiesta que se está celebrando en Campo, para conmemorar el fin del proyecto de la construcción del pantano que iba a anegar todo el pueblo.

Las fotos que os mostramos las hemos tomado del blog de Juan Antonio Cemeli "Historia de un pantano".

Y para revivir el ambiente de aquél acontecimiento, entresacamos un párrafo de Angel Huguet, que siguió de cerca todos los acontecimientos vividos en aquél entonces. Cuenta cómo se reaccionó en el pueblo al conocerse la decisión de que se abandonaba el proyecto del pantano:

"La noticia llegó a los pueblos enseguida y a las doce de la noche las campanas de la iglesia de Campo voltearon como en las grandes ocasiones. El párroco Aurelio Ricou no se lo pensó dos veces y recordó a su antecesor, Teodoro Zunzarren, que se identificó con la causa y fue "mitad cura, mitad guerro". En el pueblo hubo fiesta y música improvisada por las calles".



miércoles, 28 de septiembre de 2011

Defendiendo nuestras tierras, nuestras casas...

nuestro modo de vida... y nuestra manera de ser.





Contaba un día mi madre que fue al dentista de Barbastro y, mientras el facultativo se aplicaba en su trabajo y ella estaba con la boca abierta sin poder hablar, él le preguntó, seguramente para distraerla:

- Así, pues ¿qué cuentan los de Campo? ¿les harán al final el pantano o no lo harán?
Nos explicó después mamá que, sólo de pensar que podía ser verdad y que quizás tendría que marcharse a vivir a otro lugar, se puso a llorar tan desconsoladamente que tuvieron que interrumpir el tratamiento para otro día.

Con esta amenaza y con este miedo se vivió en nuestro pueblo durante varios años. Afortunadamente, algunos de nuestros paisanos supieron defender los intereses de Campo, contando entonces con el respaldo de todos los vecinos, como ahora cuentan con su gratitud.


Juan Antonio Cemeli ha recogido toda la información disponible sobre este tema, tan importante para la historia local de Campo, en una página de Internet: www.pantanodecampo.com Gracias a la documentación allí facilitada, es posible seguir por orden cronológico la evolución de todo aquél proceso, que culminó con el abandono de un proyecto cuyas consecuencias hubieran sido, no sólo la desaparición física de varios núcleos de población, sino también de una forma de vida".


(Texto de la web de Campo "El pantano que no se hizo").




Es muy esperanzador para el pueblo, saber que los jóvenes de hoy en día, en particular "La Asociación 29 de Septiembre", no han olvidado ni aquella lucha, ni a las personas que tanto se implicaron en ella. Por eso, desde este blog, queremos darles las gracias, tanto a ellos como a todos aquellos paisanos nuestros que ayudan a mantener vivo ese recuerdo.






GRAN FIESTA el 1 de Octubre en Campo






domingo, 25 de septiembre de 2011

La Feria de Campo




Publicado en "El Diario de Huesca":






"21-9-1913


"Las ferias de Campo. Durante los días 25, 26 y 27 del mes actual, se celebrarán en dicha villa las importantes ferias de ganado mular, caballar, asnal, vacuno y cerda. Es muy grande la importancia de las ferias a que hacemos referencia por las condiciones especiales que reúne este pueblo para la celebración de las mismas. Además de todo ésto, hay que hacer notar la gran comodidad que existe para los compradores, porque pueden efectuar el viaje en automóvil o coche que diariamente pasa a la nombrada villa.

Como lo principal de los recríos de ganado está en aquella zona, los compradores encontrarán toda clase de facilidades para adquirir cuantos ejemplares deseen, en condiciones muy ventajosas y los vendedores tienen ocasión propicia y facilísima de asistir a las ferias.

Ya comienzan las transacciones y las garantiza el hecho de haberse transportado un vagón de hermosas mulas para Cataluña. Para mayor satisfacer a los vendedores, no se les cobrará impuesto alguno por el Ayuntamiento y los pastos podrán encontrarlos muy baratos.

Los ganaderos de Cataluña y los de la provincia hallarán facilmente el modo de trasladarse a Campo, porque los medios de lo locomoción y transporte por estos valles han prosperado en pocos años de un modo enorme.


*

"18-9-1915. Las ferias de Campo. Nos comunican de la simpática villa de Campo, que durante los días 25, 26 y 27 de este mes se celebraron sus grandes ferias de ganado mular, asnal, caballar y cerdo. En vista de la escasez de caballerías que se siente, debido a las tristes circunstancias de la guerra y no poder traer recrío del extranjero, son varios los acaparadores que han solicitado cuadras para la instalación del ganado.

A pesar de la escasez de ganado de que hablamos, existen en aquella montañana muy buenos ejemplares de los de resistencia y tipo.

Las ferias de Campo prometen verse concurridísimas este año, habiéndose inciado las compras por parte de algunos ganaderos de las provincias de Zaragoza y Valencia.

Los cómodos y fáciles medios de locomoción que existen para trasladarse a Campo, corroboran nuestro convencimiento de que aquél mercado se verá animadísimo en los días 25, 26 y 27 de este mes".

(Fuente: Hemeroteca "Diario del Altoaragón". Fotos gentileza de: "Vaca", de Jose Murciano; "Asno" de Antonio Castel)

jueves, 22 de septiembre de 2011

La Virgen de Fátima visita Campo



y todo el pueblo sale a recibirla



















Dentro de la crónica enviada por un corresponsal del periódico, titulada: "Castejón de Sos tributa un recibimiento delirante, inenarrable, a la Santísima Virgen de Fátima", se refiere también lo acontecido en Campo.

"Nueva España 18-5-1948
Cuando las almas se acercan al cielo

CAMPO. Acabamos de regresar de dar la despedida a la Santísima Virgen del Rosario de Fátima, que en su peregrinación por esta diócesis de Barbastro, confortó nuestros espíritus con su presencia durante toda la noche. Su separación nos deja el agridulce de una ausencia aparente, porque, como ha dado a entender más que ha dicho la emoción llorosa de nuestro señor cura párroco en la última de sus intervenciones, la imagen se va pero la Virgen, Nuestra Madre, queda en lo invisible del infinito con su manto de intercesión sobre nosotros.
Al pasar, ahora, bajo los arcos, guirnaldas y tapices que ofrecen una vista blanco-verde-azul en un discreto tupido a lo largo de todo el pueblo -450 metros- plasman en un derroche de esfuerzo y buen gusto: al recordar el número de personas que en la mañana de hoy fueron en busca de su Dios en el Sacramento de la Comunión, ofrecida durante veinte minutos por dos sacerdotes, el pensamiento va a la inscripción que bordeando el escudo de la parroquia se lee en el primero de los arcos "Pupulus Tecum". Sí, Señor, el pueblo es contigo, a ti se da y pese a las apariencias ordinarias nacidas de una inconsciente apreciación, su fondo encierra una inmensa fe. Jamás se vio Campo mejor engalanado, ni nunca se verá quizás. Nunca conocerá tanto júbilo como el logrado por la presencia de Nuestra Señora. Los amplificadores locales no volverán a dar tanta potencia y claridad a sus altavoces, que la coseguida ayer cuando transmitían por toda la procesión las notas sacras del Ave María, por las angélicas voces del magnífico coro. No es de esperar ver de nuevo este pueblo ardiendo de luz, producida por más de mil lámparas, que proyectaban sus rayos sobre la carrera procesional. No, no es conseguible un esfuerzo común tan unido de no inspiración un mínimo móvil de no ofrecerse con igual anhelo, de no ser otorgado por la fe unánime de todo un pueblo.
A lo largo de toda la noche, la iglesia fue frecuentada por todo el pueblo con sugesivas visitas a la Santísima Virgen, que en su vela siempre contó con más presencia de fieles que la correspondiente por turno. La casi totalidad del vecindario permaneció sin dormir en idas y venidas al templo, convirtiendo espontáneamente imperativo el fuego de la inscripción contenida en el último arco ante la iglesia y al pie de una reproducción de la aparición de Nuestra Señora la Virgen de Fátima "Orad conmigo".
Quien eso vio, no tiene necesidad de otras informaciones para asegurar el que el pueblo de Campo se remonta en lo espiritual mucho más alto que su situación geográfica se coloca. Su cuerpo aquí, per su alma inicia un ascendente a lo celestial".


Es interesante recordar que, Antonio Castel, habitualmente muy bien informado sobre los asuntos de Campo, refiere en su libro "Devociones y actos litúrgicos de Campo, Tomo I", una visita de la imagen de Fátima a nuestro pueblo, pero da otra fecha, por lo que deducimos que fueron dos acontecimientos distintos. Aunque, lo cierto es que con esta segunda fecha no hemos encontrado ninguna referencia en la prensa. Concretamente, Antonio dice:

"La imagen de la Virgen de Fátima en Campo

Corre el día 13 de mayo del año mil novecientos cuarenta y cinco, el día espléndido y soledado. El pueblo de Campo se halla a tope de gente: soldados, obra del Canal y vecinos de los pueblos que han concurrido también. El párroco había anunciado con antelación que ese día llegaría por la tarde la Virgen de Fátima al pueblo, éste, se prepara para recibirla. Un hombre de la plaza del pueblo profetiza: "propaganda del clero, nada más".
Llega el día. Ya desde las primeras horas de la mañana la Plaza Mayor se ha engalanado: mantones, telas adecuadas con las palabras de bienvenida; flores, arcos con ramas de pino y un largo etc.
Era por la tarde, la plaza está llena de gente, no cabe más. A las cinco de la tarde un camión bien preparado deja la imagen en la rampa, desde allí empieza la procesión hacia el pueblo: la imagen va sobre una peana, al cargo va un misionero del Corazón de María.
Tan llena está la plaza que apenas puede pasar la peana de la Virgen, hay que abrir paso. Por fin, llega a la altura de casa de Aventín., desde el balcón una niña lee una preciosa salutación a la Virgen. La gente aplaude, vitorea, mueven sus palluelos: se sueltan bandadas de palomas blancas que revolotean por la plaza y alrededor de la imagen. Ante aquel grandioso y emotivo espectáculo, el mismo hombre que apostilló la sentencia de la "propaganda" esta tarde, emocionado, suelta "esto es extraordinario, si no lo veo no me lo creo". Todo el pueblo, como él, está conmovido y emocionado. Empieza la comitiva hacia la iglesia después de la salutación, la gente canta:
"El trece de mayo/en Cova de Iria/bajó de los Cielos/la Virgen María/Ave, ave, ave María...".
La Iglesia acoge la imágen y a todas las personas, el misionero primero reza el rosario que es seguido con toda devoción por todos; seguidamente predica un sermón en loor de la Virgen de Fátima.
La iglesia permanece abierta toda la noche, hay personas que pasaron toda la noche en el templo a los pies de la imagen, ésto es realidad.
Al día siguiente por la mañana después de la misa, se despide con el mismo entusiasmo a la Virgen de Fátima, que sigue rumbo hacia el Pirineo. Campo, una vez más, ha respondido con generosidad a la llamada de la Virgen de Fátima".


(Fuente: Hemeroteca "Diario del Altoaragón" y Antonio Castel. Fotos: Recibimiento a la Virgen de Fátima en Campo, e imagen de la Virgen de Fátima que visitó nuestro pueblo, gentileza de Antonio Castel). Tenemos que señalar que algunas personas nos han indicado que la foto del recibimiento de la Virgen, corresponde en realidad a la Fiesta Mayor de 1956.


domingo, 18 de septiembre de 2011

Las modistas




Coser y ...


Es verdad que en Campo las mujeres no tenían muchas posibilidades de aprender un oficio y dedicarse profesionalmente a ello. Las mujeres trabajaban mucho, en las tareas domésticas y ayudando en la economía familiar todo lo que podían, pero ejercer una profesión u oficio que les permitiera ganarse la vida, eso ya era más dificil. No obstante, durante el siglo XX varias paisanas nuestras tuvieron la iniciativa de instalar en su casa un taller de costura donde enseñaban a coser a las jóvenes que querían aprender, y eso les permitía mejorar sus economías.
Nos cuenta Antonio Castel Ballarín en su libro sobre Campo, que en nuestro pueblo hubo varias modistas con taller propio y recuerda, por orden cronológico, a: Trinidad Peiret de casa Rubiella; Aurora Blanch de casa Fidel; Elisa López; Pilar de Grisanto; Alegría Canales; Ascensión Canales de casa Cambra; Josefina Ballarín de casa Mercedes; Teresa Pérez, hija de un empleado de la central del Gradiello; María Saura Canales, de casa Catalina; Angelines Ballarín Lailla, de casa Peperroy y Carmen Sahún, que ha estado trabajando en esta actividad hasta hace muy poco.
Todas estas vecinas nuestras, que trabajaban para su propia clientela, admitían en su casa a chicas aprendizas que acudían a Campo desde todos los pueblos del contorno, desde Seira, Abi, Barbaruens hasta Arasanz, Urmella, Liri, Castejón de Sos, del Valle de Lierp y de la Fueva. Lo normal, era que estas jóvenes estuvieran trabajando desde el día de la feria de Campo, hasta el día de San José, es decir desde el 20 de octubre al 19 de marzo. Habitualmente permanecían un par de temporadas, aunque podían estar más o menos. Había talleres que tenían cada año 10 ó 12 aprendizas. La mayoría de ellas encontraban alojamiento en casas de amigos y familiares, que solían recibir alguna ayuda a cambio del hospedaje. En el caso de no tener parientes ni amigos, se quedaban en casa de la modista, donde se hacían ellas mismas la comida. Era frecuente ver en el fogaril de la cocina de la modista, junto al puchero de la casa, seis o siete pucheros más de las chicas que trabajaban allí. En los últimos años, cuando ya hubo buenas comunicaciones entre los pueblos, las chicas regresaban a sus casas por la noche.
La edad que tenían estas jóvenes era de entre 15 a 20 años, y alguna de ellas aprendía con el objetivo de dedicarse a coser profesionalmente, pero otras lo hacían simplemente por la necesidad que había entonces de saber hacerlo, pues, recordemos que se hacían a mano hasta las camisas y ropa interior de los hombres, aparte de toda la ropa de niños y de mujeres. Las aprendizas no pagaban nada a la maestra, pero a cambio de aprender le ayudaban con la costura. También solían aportar a la maestra lo que buenamente podían, como algo de trigo para las gallinas, huevos, leña, carne, longanizas y muchos "orillons" (orellons, orejones en castellano).
Las jóvenes se sentaban en sus sillas formando un corro y en el centro se ponía el montón de ropa que tenían que coser. Trabajaban mañana y tarde y, como eran los meses de invierno, instalaban también un brasero o una estufa de leña. Nunca faltaba tema de conversación en el grupo y, a veces, la modista tenía que imponer un poco de silencio.
Allí las aprendizas empezaban con las tareas más elementales, como sobrehilar, pasar solapas, etc. y según su capacidad pasaban a hacer trabajos más importantes. Las telas con las que trabajaban normalmente eran batistas, organdís o lanas, aunque en los últimos tiempos se utilizaba mucho el algodón y también fibras sintéticas. Con esos tejidos se hacían pantalones para niños, vestidos, blusas, abrigos y todo tipo de prendas para niñas y señoras. Durante muchos años hacer un vestido costaba 14 pesetas (no sabemos exactamente en qué época). Por cierto, que a veces a las modistas les costaba un poco cobrar sus trabajos, pero, eso sí, al final acababan cobrándolos.

(Fuente: Antonio Castel Ballarín. Cuadro: Thomas Couture. Plancha: colección Víctor Barón)

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miércoles, 14 de septiembre de 2011

Un maestro joven






y el Campo del que se enamoró
d- de


Nos gusta saber que muchas personas llevan a Campo en su corazón aunque no hayan nacido allí, o a pesar de haber vivido entre nosotros muy poco tiempo. Queremos ofreceros una carta que hemos encontrado en la sección "Tribuna Altoaragonesa" de un joven maestro que pasó un tiempo en nuestro pueblo. Va dirigida "A Campo" y está datada el 25 de Agosto de 1996. Como es una fecha todavía reciente, y no sabemos si el autor aceptaría que hiciéramos público su nombre, pondremos sólo las iniciales. Si un día nos lee y nos da su acuerdo, con mucho gusto lo publicaremos. La carta dice así:
"A Campo. Pasé por ti como una estrella fugaz, y mi corazón no me dejó que te borrase de mi mente. Llegué a ti en un autobús del Alto Aragón que luego se alejaba camino de Benasque, levantando una nube de polvo que no molestaba a nadie.
Tú me diste lo mejor de ti. Yo, confieso, era un joven cándido e impetuoso, y no sé si por eso mismo me entregaste tu secreto.

Lo encontré en tus noche estrelladas como nunca antes había soñado. Mi calendario celeste no estaba ya en los mapas astronómicos, estaba titilando en el cielo de Campo. Escribí mis primeras cartas de amor a la orilla de tu río Esera, junto a los restos de un puente destruido. Me inundé en el olor del espliego mientras una nube de pájaros negros inciaba un vuelo sin espantos. Me paré con respeto en la puerta de tu pequeño cementerio y me fundí con ellos en una oración y en la lejanía brillaba el sol de la tarde en la soberbia mole del Turbón.

Intimé con tus gentes y ellas, sin saberlo, me enseñaron una tierra de honor y libertad que tanto me recordaba la mía. Aprendí que exitía Seira con su gran central y su cura de Elorrio, sentí como culebreaba el cielo en el Congosto del Ventamillo, quedé paralizado ante la majestad de la muralla pirenáica que se alzaba indomable desde el fondo de los siglos, subí con vosotros a la Foradada, no sé si bebí o bailé sólo sé que me empapé en la sublimidad del Alto Aragón y canté a la Virgen de Guayente "y por eso los aragoneses te llamamos Madre", y yo también te llamé Madre.

Tú no lo sabes, Campo ¿o si? yo vivía en una nube.
El domingo era un domingo casi exótico. Veía a las jóvenes que estaban escondidas el resto de la semana. En la iglesia estaban todas. También estaba Marianito, el hijo de Mariano el taxista, que luego se fue a Torrelodones.

Don Constancio se enfrascaba en una furibunda homilía. A veces me parecía que rezaba furioso para que no construyesen el pantano que amenazaba la existencia de Campo. Ya bastaba con la presa del Gradiello, donde los obreros andaluces cantaban una "media granaína" con el pico en las manos y el corazón partido.

La mañana se llenaba con los aires de unas gaitas de una compañía de soldados que no sé de dónde venía. Tenía un alfarez noruego muy rubio y un teniente que siempre parecía bebido y que me retaba al ajedrez, y siempre me ganaba. Entre la tropa había un soldado que era un estupendo tallista, que me hizo un marco de nogal de Campo y en el puse mi retrato de amor. Todavía lo conservo. Pueden llevarse mi casa, pero no mi marco de Campo con su retrato. Si lo hacen se llevarían mi alma. Y no seré.

Por la tarde iba al cine que los hermanos Canales habían habilitado en un pabellón de la serrería. Otras veces, cada uno montado en su inocencia, acudía a un bar regentado por una señora de ojos azules que tenía cuatro hijas. Las dos pequeñas eran gemelas y luchábamos con los triángulos y los límites de España bajo un techo de membrillos. Una de las hermanas mayores se llamaba Elvira, tenía nombre de romance.

Encima del bar había un pequeño salón con su escenario en el que se encaramaba una orquesta. Las chicas tenían cada una su bailador que las trataba como si fueran pétalos de rosa y siempre les ayudaban a despojarse del abrigo o ponérlo, con la delicadeza con que se trata a un jarrón de porcelana.
En Campo tenían buen humor. Me parece que fue Ballarín, un chico formal y circunspecto de esos que les gustan a las mujeres, el que me mandó que buscase el molde para hacer tortetas... Y se reían, pero yo me río más porque lo tengo en la imaginación y es muy bonito, y solamente lo pueden ver los que van por la vida borrachos de lírica y perdonan.

Campo, han pasado muchos años, siento que estas líneas te las debo. Llegan tus fiestas bajo el sol de agosto y te digo susurrando timorato como un novio viejo ¿Me permites ser tu bailador ¿Sabes por qué? Porque te quiero.

J. A. O. Ex maestro de Campo. San Sebastián



(Fuente: Hemeroteca "Diario del Altoaragón", "Diario de Huesca". Fotos: "Paisaje acuático", "El Turbón", "Cotiella", gentileza de José Luis Pallaruelo Raso. Gaita aragonesa, "Arafolk", Alberto Turón Lanuza).
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sábado, 10 de septiembre de 2011

Una celebración



por todo lo ALTO




















El próximo día, 29 de septiembre, se cumplirán 25 años desde que se dejó de lado el proyecto de regulación del río Esera, que implicaba que el pueblo de Campo fuera anegado. La "Asociación 29 de Septiembre", que se creó justamente para recordar siempre esa fecha, quiere celebrar por todo lo alto esta conmemoración. Se han programado muchas actividades para el sábado 1 de Octubre. Podemos destacar: la presentación de un libro en el que han colaborado varias personas del pueblo, en el que explican sus experiencias en aquella lucha; una comida popular en el patio de las escuelas; una exposición sobre los ríos y los pueblos vivos y mucha música a lo largo de todo el día. Este es el mensaje que nos ha transmitido la Asociación:



"Desde que nació esta Asociación ya se veía en el horizonte este día, sin darnos cuenta ha llegado para conmemorar los 25 años de la decisión de la Confederación Hidrográfica del Ebro que descartaba de forma defintiva el proyecto Lorenzo Pardo, que inundaba y eliminaba nuestro pueblo. Aquél día, hace 25 años, Campo se sacó de encima una amenaza que durante muchos años le impidió crecer, Campo conquistó su futuro. No hay mejor razón para que todos nos juntemos, celebremos como se merece y demos fe que Campo sigue en pie, que junto a su gente sigue vivo, ha crecido y tiene espíritu para seguir haciéndolo".
Próximamente más información en: http://campo29septiembre.blogspot.com//























La foto muestra a los vecinos de Campo, expresando su rechazo al proyecto. No estaban solos, pues los vecinos de Morillo, Navarri y Las Colladas fueron sus compañeros en aquella lucha. Ahora la inquietud se ha terminado, es hora de disfrutar y celebrar que todavía estamos juntos, en nuestros pueblos.

¡Feliz Celebración!





(Foto : "Cúpula de la iglesia de Campo" gentileza de Angel Huguet- Página del "Diario del Altoaragón" del viernes, 26 de septiembre de 1986)



miércoles, 7 de septiembre de 2011

Los cultivos






Qué y dónde




En el Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Mádoz (1845-1850), al referirse a la producción agrícola de Campo menciona: "el trigo, cebada, avena, aunque no en mucha abundancia, algunas legumbres y hortalizas y varias frutas...". También se destaca la producción de vino, seda y aceite.

D. Saturnino López Novos, en su Descripción Geográfica-Histórica de la Diócesis de Barbastro del año 1861, coincide más o menos con los datos de Mádoz, pues menciona: "el grano, abundantes legumbres, pastos, seda, frutas".

La mayor parte de la tierra de cultivo de Campo se encontraba en la parte conocida como "el Pllano" (el Llano). Recordaremos aquí lo que cuenta Antonio Castel en uno de sus libros:

"El Plano: Una vez el agua de riego llegó al Plano, éste quedó convertido en tierra de cultivo o regadío para las hortalizas. La mayoría de bancales, huertos o zonas de tierra eran destinadas a la producción de vegetales, de los que vivía la familia.

La tierra era labrada en primavera, para este trabajo se usaban machos y bueyes que realizaban su labor mediante el arrastre del arado. Este trabajo era pesado, se labraba todo el huerto surco a surco.

Una vez preparada la tierra, venía la siembra de patatas, judías y panizo. La plantación de remolacha, acelgas, tomates, pimientos, ensaladas, coles y escarolas. El cultivo de la patata era imprescindible por ser la base, junto con el pan, de la alimentación cotidiana. La judía venía en segundo lugar; luego el tomate, que podía conservarse durante todo el año apañado en botellas de cristal.

Llegada la época de arreglar los huertos, mes de marzo, normalmente, el Plano aparecía lleno de gente: unos aran la tierra, otros la preparan de inmediato. Siembran, plantan, riegan con regador lo recién plantado. Durante los meses de verano, el riego será con agua de la acequia, de día o durante la noche, a la hora que toque. Hay dos personas, una envía el agua al principio del surco, otra avisa de la llegada al final del mismo.

Durante los meses de la siembra y recolección más de medio pueblo hace la vida en el Plano. La mayoría de los huertos tienen su caseta para conservar las herramientas por si llueve y para comer, cuando la comida es en el mismo huerto.

Los caminos están muy transitados por personas que llevan cargas de estiércol al huerto u hortalizas a casa. El trabajo se hace con la "ixada", el "bigós" y otros. Es lento y pesado, requiere horas e incluso días. La tierra es de gran valor, importante fuente de alimentación por esta razón hay hombres que trabajan para ganar al monte tierra laborable, recibe el nombre de "isartigá", el bancal obtenido "artiga". Estos trabajos tienen lugar en Coz y el Brocá, bastante distantes del pueblo".




(Fuente: Antonio Castel. Fotos gentileza de: "Arando" de Antonio Castel. "Coles", "Tomates" y "Pimientos" de los huertos de Campo, Nuri Reyes. "Viñedo y Cotiella al fondo", Angel Huguet).




domingo, 4 de septiembre de 2011

Oficio: Labradores


y labradoras





















La mayoría de las familias de Campo tenían tierras para cultivar aunque, a menudo, eran propiedades muy fragmentadas. Según los diferentes usos a los que esas parcelas estaban dedicadas (pues había huertos, prados, viña, etc), estaban localizadas en uno u otro lugar del pueblo. A todos los propietarios de tierra que tenían como fuente de subsistencia la explotación agraria, se les daba el nombre de "labradores", al que se contraponía el término "jornalero", que era el que recibían aquellos vecinos a quienes el cultivo de sus propiedades no les permitía la subsistencia económica, y tenían que compaginarla con algún oficio o prestando servicio como braceros.
Es curioso constatar cómo en el Listado de Vecinos del municipio de Campo, en 1890, se da la categoría de labrador a 128 vecinos mientras que, en el Censo Electoral de 1930, el número de los labradores se ha reducido a 81, entre los 187 hombres mencionados con derecho a voto. Evidentemente, de la mujer no podemos dar ningún dato porque no aparece en los censos, ni en ningún documento queda constancia del trabajo que desempeñaba, pero participaba activamente en todas las tareas del campo (o en casi todas, porque, concretamente "labrar" no solía labrar).
Estos son los vecinos de Campo, que en el año 1890 fueron mencionados como labradores:

1: Abad Auset, Antonio; 2: Abad Ballarín, Antonio; 3: Abad Canales, José; 4: Abad Ferraz, José; 5: Abad Ferraz, Ramón; 6: Altemir Aventín, Antonio; 7: Altemir Aventín, José: 8: Altemir Aventín, Mateo; 9: Altemir Aventín, Miguel; 10: Altemir Aventín, Pedro; 11: Altemir Bielsa, Enrique; 12: Altemir Bielsa, José; 13: Ariño Canales, Antonio; 14: Ariño Cereza, Ramón; 15: Ariño Naval, Antonio; 16: Ariño Naval, Joaquín; 17: Ariño Naval, Juan; 18: Aused Güerri, Joaquín; 19: Aventín Sierra, Juan; 20: Ballarín Abad, Joaquín; 21: Ballarín Abad, José; 22: Ballarín Costa, Juan; 23: Ballarín Costa, Lorenzo; 24: Ballarín Costa Pedro; 25: Ballarín Guillén, Antonio; 26: Ballarín Solana, Ramón; 27: Blanch Serra, Pedro; 28: Boj Valle, Elías; 29: Canales Ballarín, José; 30: Canales Ballarín, Manuel; 31: Canales Blanc, Francisco; 32: Canales Blanc, Joaquín; 33: Canales Blanc, Manuel. 34: Canales Canales, Joaquín; 35: Canales Canales, José; 36: Canales Costa, Joaquín; 37: Canales Costa, Joaquín; 38: Canales Galindo, Mariano; 39: Castán Ballarín, Joaquín; 40: Castán Güerri, Miguel; 41: Castán Lacambra, Joaquín; 42: Castán Sillés, Miguel; 43: Castillón Carrera, José; 44: Castillón Carrera, Mariano; 45: Castillón Ferraz, José; 46: Costa Costa, Joaquín; 47: Costa Costa Joaquín; 48: Costa Costa, José; 49: Costa Costa, José; 50: Costa Costa, Manuel; 51: Costa Güerri, José; 52: Costa Mur, Vicente; 53: Ferraz Castán, José; 54: Ferraz Villega, Pablo; 55: Fortuño Pino, Joaquín; 56: Galindo Carrera, José; 57: Gasquet Duaso, Joaquín; 58: Gasquet Duaso, José; 59: Gasquet Duaso, Juan; 60: Güerri Canales, Joaquín; 61: Güerri Canales José; 62: Lacoma Peired, Francisco; 63: Lacoma Peired, Joaquín; 64: Lacoma Vidaller, Francisco; 65: Loriente Castán, José; 66: Mur Abad, Antonio; 67: Mur Abad, Melchor; 68: Mur Abad, Ramón; 69: Mur Ariño, Antonio; 70: Mur Ariño, José; 71: Mur Ariño, José; 72: Mur Ariño, Pedro; 73: Mur Ferraz, Joaquín; 74: Mur Ferraz, José; 75: Mur Ferraz, Juan; 76: Mur Gasquet, Antonio; 77: Mur Güerri, Antonio; 78: Mur Güerri, José; 79: Mur Guillén, Antonio; 80: Mur Peiret, Antonio; 81: Mur Peiret, José; 82: Mur Pellicar, Francisco; 83: Naval Larruy, Miguel; 84: Nerín Ballarín, Joaquín; 85: Pallaruelo Galindo, José; 86: Pallaruelo Galindo, Ramón; 87: Pallaruelo Peired, José, 88: Pallaruelo Sanmartín, Joaquín; 89: Pallaruelo Sanmartín, José; 90: Pallaruelo Sanmartín, Manuel; 91: Peired Mur, José; 92: Peired Solana, Joaquín; 93: Peired Torres, Joaquín; 94: Pera Fillat, José; 95: Pera Garuz José; 96: Pons Peiret, Franciscco, 97: Prugente Mir, Manuel; 98: Pubil Carrera, Mateo; 99: Pubil Ricarte, Mateo; 100: Puertas Costa, Antonio; 101: Puertas Costa, Francisco; 102: Puertas Costa, Joaquín; 103: Puertas Costa, José; 104: Puertas Costa, Manuel; 105: Puyalto Costa, Joaquín; 106: Puyalto Jomén, Manuel; 107: Riu Aventín, Jacinto; 108: Riu Aventín, José; 109: Riu Aventín, Manuel; 110: Rived Bardají, José; 111: Samblancat Cereza, Joaquín; 112: Serena Altemir, José; 113: Serena Vidaller, José; 114: Sillés Ballarín, Joaquín; 115: Sillés Ballarín, José; 116. Sillés Ballarín, Manuel; 117: Sillés Mur, José; 118: Solana Pera, Antonio; 119: Solana Portaspana, Antonio; 120: Vidaller Abad, Antonio; 121: Vidaller Ballarín, Antonio; 122: Vidaller Ballarín Joaquín; 123: Vidaller Ballarín, José; 124: Vidaller Ballarín, Manuel; 125: Vidaller Costa, José; 126: Vidaller Costa, Pedro; 127: Vidaller Lacambra, José; 128: Zazurca Ballarín, Ramón.




(Fuente: Listado de Vecinos de Campo, 1890. Imágenes de: Julien Dupré y Jean-François Millet)