sábado, 26 de febrero de 2011

La viruela en Campo



y la ayuda fraternal
de Graus


El 19 de Mayo de 1881 se publicó en "El Diario de Huesca", un artículo firmado por "el corresponsal" en Campo de dicho periódico. En dicho informe se daba cuenta de la desastrosa situación que estaba viviendo nuestro pueblo a causa de la viruela y, se destacaba la ayuda recibida de la población de Graus. Pero, para no repetirnos, mejor leemos directamente dicha reseña:
"Cuando este desgraciado vecindario se creía libre de la funesta enfermedad variolosa que tantas defunciones y disgustos ha causado; cuando los pueblos limítrofes habían recobrado el ánimo para volver a esta villa, donde constantemente se surtían de la mayor parte de efectos y comestibles, la autoridad local en unión de la Junta de Sanidad nombrada al efecto, se vió en la ineludible necesidad de dirigir al M.I. Sr. Gobernador civil de la provincia, una comunicación en la que se le participa la gran consternación que reina en esta localidad, haciéndola extensiva a la escasez de recursos y espantosa miseria porque atraviesan los habitantes de este pueblo, hasta el punto de hallarse privados de lo más indispensable a la vida humana, viéndose en el triste caso de que en un instante dado quedan privados de los seres más queridos. Se ha suplicado por tanto a la superiodad expresada la presentación en ésta de un facultativo, para que en unión del que se halla al cuidado de los enfermos, vean el medio más conveniente para estirpar de una vez tal epidemia.
De manera que hoy la viruela se encuentra en su verdadero apogeo; y después de transcurridos 6 meses sin que pueda cortarse el mal que tantos trastornos causa, nos vemos en el triste desconsuelo de agotar toda clase de recursos. Estamos, digámoslo así, incomunicados con los pueblos vecinos, y únicamente a la renombrada y caritativa villa de Graus tenemos que agradecer, pues sin temor al contagio, todos sus habitantes han sabido demostrar el aprecio y compasión a los de esta localidad, merced todo ello a su civilización más que en otros pueblos de la montaña, dándoles posada y toda clase de comestibles, que a no haber tenido el amparo de los de Graus, hoy se vería el pueblo precisado a abrir una suscripción para socorrer a los menesterosos y no dudamos que aparte de todo, tengan que implorar o más bien apelar a esta clase de recursos. Y tanto es así, que después de haber muerto sobre unos 50 a 60 de diferentes edades, y cuando ya no había mas que un caso, en 48 horas han caído enfermos en número de 20 sin distinción de edades. Por cuyas razones, muchas familias han tenido que salirse a las casas de monte, otras a algún pueblo vecino y el menor número a las casas no contagiadas, ya que los que pasan a las de sus amigos lo hacen por encontrarse contagiadas las suyas.

La mayor parte de los pueblos de esta montaña impone multas exageradas a sus vecinos si admiten gentes de Campo, por lo que llamamos la atención del señor Gobernador civil para que tome las medidas necesarias con el fin de evitar tanto contratiempo, pues más de una vez ha sucedido que los de este pueblo han dormido al aire libre, por no encontrar posada y otras veces viajar toda la noche sin dormir, teniéndose que volver a esta villa por no encontrar hospitalidad en ninguna parte".
(Fuente: Hemeroteca "Diario del Altoaragón". Imágenes: 1: Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires (1871), Juan Manuel Blanes. 2: "Edward Jenner vacunando contra la viruela", de Gaston Melingue: 3. Flores: Jose Murciano).

miércoles, 23 de febrero de 2011

Protagonistas: nosotros



Una pequeña aportación


Intentar conocer cuál ha sido el origen de nuestro pueblo, qué personas lo han habitado, cómo han vivido, quienes formaban nuestra familia y mil cosas más de este tipo, nos puede ofrecer muchas satisfacciones. Unas satisfacciones tanto intelectuales como afectivas.


Pero descubrir nuestra historia común no puede ser una tarea individual, sino un ejercicio colectivo, algo que tenemos que llevar a cabo entre todos, con la ayuda de cada uno de nosotros. Por eso, os invitamos a colaborar, comunicándonos vuestras experiencias, ideas, fotos, documentos, lo que queráis. Cualquier pretexto es bueno para hablar de Campo. Esta es mi pequeña aportación.

domingo, 20 de febrero de 2011

Viaje en tartana (2)

(Continuación)




Llegada a Campo (11 de febrero de 1909)


Viajando en tartana habían llegado los viajeros a Campo. El relato del corresponsal ofrece la descripción del pueblo y refiere lo que hicieron ellos, los visitantes, durante su corta estancia:

"Campo es un pueblo rico, de huerta fértil y pastos abundantes; en la industria anoto la fabricación de cucharas. La gente del país dice "que tiene de todo un poco" y así lo pasa admirablemente.

La plaza principal es un rectángulo con cruz gótica en el centro y porches desiguales. La población en general es de aspecto simpático; para el servicio público hay luz eléctrica y fuentes; la administración principal es modelo de regularidad.

Al otro lado del Esera está la ermita de San Velastuto, abogado del mal de oído. Aquí podían venir los que tienen oídos y non oyen... En el romance de la tierra se llama a este santo "San Blascut", por lo mismo que al río Albo le denominan "Rialgo".

Un acueducto de doce ojos de tosca factura, construcción de cerca de un siglo, denuncia los afanes de riego de una época anterior al regadío de que hoy se enorgullece este pueblo.
La carretera a Benasque obra de cíclopes, en el eterno suspiro de esta comarca. Entonces se les dará por añadidura a las gentes del país lo que ahora no gozan, pues no tardaría mucho a que las entrañas de esta tierra privilegiada vomiten la riqueza de mineral lucrativo a esta parte de nuestra provincia, relegada actualmente a muy cortos medios de subsistencia.

Con el término de ésta y la consecución de la que comunicará a Campo con los Valles de Bardají y de Lierp, Las Vilas, Torrelarribera, Calvera y Serraduy, y son la de Arro a esta población, enlace con la de Barbastro a la frontera, cúmplense las aspiraciones del país, que espera y confía en que se han de realizar estas obras de utilidad altamente beneficiosas a la comarca.

En Campo he tenido la satisfacción de saludar a excelentes amigos de "El Diario de Huesca": a D. Juan Antonio Palacín y otros cuyos nombres no recuerdo. De Boya, el ilustre secretario F. José Boya Pons, mi querido amigo de la infancia y de la gramática latina de Raimundo Miguel, no me puedo olvidar. Como tampoco olvidaré estas horas deleitables pasadas aquí en la grata compañía de D. José López y de su apreciable familia y de las buenos y cariñosos amigos. Campo es un lugar sugestivo que atrae con encantos irrestibles: hasta los montes de picos que rasgan las nubes mueven a especial simpatía; son tan amables que están nevados y nos dan frío.

El regreso es rapidísimo. Las nieblas lo invaden todo. El sol pugna por decorar la escena con sus tintes de oro.
En Morillo saludamos a Ramón Trillo, y corremos, corremos hacia Graus, antes de que la noche nos coja en el camino.
Hemos llegado sin novedad, y después del arribo ponemos punto final a esta crónica".


Firmado: Salvador M. Martón. Graus, 10-2-1909




(Fotografías paisajes: Angel Huguet y M. J. Fuster. Imagen de los Porches, postal gentileza J.A. López)

jueves, 17 de febrero de 2011

Viaje en tartana

Hace poco más de cién años...




Fue concretamente el 11 de febrero de 1909, cuando se publicó en "El Diario de Huesca" (Hemeroteca del Diario del Altoaragón) el relato de un viaje en tartana de Graus a Campo, con regreso al punto de partida. El artículo decía así:


"Desde Campo. Impresiones de viaje.


Un día que ni hecho de encargo para solaz y pasar agradable de los viajeros que se disponían a tomar una tartana lista a la puerta del bazar multiforme de Valentín Pérez y Compañía.

Graus no era el mismo de anoche. La tranquilidad y dulce calma nocturnales trocáronse en ansias de vida, movimiento desusado, ajetreo incesante.
Apenas el sol se ha elevado sobre las crestas que forman el profundo lecho del río y ya tenemos a la villa en plena actividad. La dejamos con dolor intenso; da pena escapar carretera adelante, desafiando al ingente Turbón, sin saber si mañana otro día esplendente como hoy, nos brindará ocasión propicia de recorrer esa localidad pintoresca.
Un paisaje ignoto es siempre encantador; por algo se dice aquí que "todo lo nuevo place".
A la salida cruzamos el Esera por un puente invertido, de los que tienen los arcos por arriba. ¡Ay! puente de El Grao, ¡cómo te admiro cada vez que paso y repaso sobre tu arcada, admiración de sabios y de ignorantes!
Al trote largo de dos mulos poderosos corre la tartana tragándose kilómetros.
Es nuestro guía José López, cadet, y somos viajeros don José y don Martín López, Paquito López, Escamilla y un humilde servidor de ustedes.

Dejamos atrás Perarrúa y hacemos alto en Santaliestra, punto de refrigerio. Aquí se habla de cosas de interés comarcal. De la cosecha de aceite qe ha sido remuneradora, de que el precio oscila entre 58 y 60 pesetas el quintal. Los molinos de antigua construcción se hallan en periodo de moltura. Según cálculos aproximados, la riqueza oleoginosa importará más de 100.000 duros en este país. La calidad del fruto es inmejorable en algunos pueblos, rindiendo el pie hasta dos quintales.

El "agape" de tente en pie nos ha dado fuerzas para seguir el camino hacia el Turbón, atravesando sierras y más sierras, sin dejar la margen del río, pasando por desfiladeros que se ofrecen a la visa del espectador como término inaccesible del viaje y final del camino; pero la carretera culebrea replegándose por las faldas de los montes y el camino sigue presentando nuevo panorama, el valle angosto, los inhiestos picachos, las laderas nevadas, los arroyuelos que de lo alto se desprenden en cajarones de hielo que afectan mil estrambóticas figuras.

A veces parece la carretera colgada y allá, en la profundidad, el Esera de las truchas saltarinas corre entre verdoso y azulado con diafanidad purísima; nuestro querido acompañante D. José, bebedor acuático de primera fuerza, nos dice que el del Esera es el mejor bebestible que se conoce en el mundo.
Transponemos el tunel, admirando el paisaje nevado que en última mutación nos brinda la naturaleza. Los torrentes obstruyen el camino de vez en cuando y el firme está cristalino. Las caballerías tiemblan en esta bajada helada, muy propia para patinar.


Morillo de Liena, con su hermoso puente de hierro, es la postrera estación del viaje. Muy luego salvamos la garganta megalítica que da paso al río como portalón abierto para estos menesteres y vemos a Campo, que se asienta al resguardo del Turbón, en medio de una hoya amplísima de elevados e ingentes paradones.
Esto fue un lago inmenso, mientras las aguas no pudieron horadar aquella barrera de roca viva".
(Continuará...).

(Fotos gentileza de: Ilustración tartana, ("Vida literaria. 7-1-1899). Graus: Celedonio García. Paisajes: Javier Fuster y Ángel Huguet)



domingo, 13 de febrero de 2011

Un hecho meritorio...

digno de mencionarse.



(Fotografía de Andrés López y su tartana. Tomada del libro "Guinea en patués")

Del 10 de septiembre de 1903 es la noticia publicada en el "Diario de Huesca" (Hemeroteca del "Diario del Altoaragón") que vamos a transcribir. Comenta un hecho del que es protagonista Andrés López, conocido como el Andresón, que era el titular del servicio de transporte de Graus a Campo. El artículo decía así:

"Para que tenga la publicidad debida, D. Joaquín Fortuño nos refiere un hecho meritorio, que es el siguiente:

Dicho Sr. Fortuño perdió la americana en la que llevaba una cartera con 165 pesetas en papel y moneda española y 60 francos en oro francés, en el trayecto comprendido entre el mesón de Puente de Arbués y la villa de Campo.

Dicha prenda fue hallada por el conductor de la correspondencia pública a Graus, D. Andrés López, quien se apresuró a devolverla a su dueño en Campo, tan pronto como regresó de verificar el servicio, sin que faltase ni un solo céntimo de las cantidades antes referidas, negándose, además, en absoluto a recibir la gratificación con que el señor Fortuño quería recompensarle.

Este hecho tan meritorio aquilata la conducta noble y desinteresada del Sr. López y es digna de ser conocida para que sirve de ejemplo y, además, como prueba de que si alguna vez se ofrecen excepciones que en casos parecidos no devuelven lo hallado, la regla general patentiza que la honradez e hidalguía del Sr. López es muy común en este país, lo cual constituye su mejor elogio.

Reciba D. Andrés López nuestra cordial felicitación por ese rasgo que tanto le enaltece".



miércoles, 9 de febrero de 2011

Ecos de sociedad


¡Que trajín de gente!

Los viajes que nuestros paisanos más pudientes hacían a Huesca quedaban reflejados en la sección de "ecos de sociedad" del "Diario de Huesca", donde se informaba de esas idas venidas: que si llegaban a la capital, que si salían para Campo, etc. He aquí algunos ejemplos:

3-8-1912: "En el automóvil de Barbastro de ayer, llegó a ésta, procedente de Campo, la bellísima y gentil señorita Ursicia Sancha, hija del rico propietario de Campo, don Víctor Sancha, con objeto de pasar en ésta una temporada al lado de sus próximos parientes los señores de Llorens".
18-12-1918: "Con objeto de pasar unos días en su país natal, salió en el automóvil de ayer tarde para Campo, nuestro buen amigo don Miguel González Galindo, jefe de los almacenes que la Compañía general de Tabacos de Filipinas tiene en Dinglas".
"También salió para Campo el acreditado y conocido industrial de esa, nuestro distinguido amigo don Miguel Blanch".
26-10-1915: "Se encuentran entre nosotros los ricos propietarios de Campo don Miguel Blanch, don José Altemir, don Pedro Aventín y don José Ballarín, considerados amigos nuestros".
14-4-1916: "En el automóvil de ayer regresó a Campo el rico propietario y muy querido amigo nuestro don Miguel Blanch".

viernes, 4 de febrero de 2011

Suceso en Campo


SALVADO POR LOS PELOS

(nunca mejor dicho...)




En la Hemeroteca del Diario del Altoaragón, hemos encontrado una noticia publicada en el Diario de Huesca del 20 de Octubre de 1877, que dice así:


"El día 16 del actual, hallándose el Ilmo. Sr. Obispo de la diócesis administrando el sacramento de la confirmación en la iglesia parroquial de la villa de Campo, un muchacho de diez años de edad cayó en el profundo pozo que existe en uno de los extremos de aquél templo. La alarma y el terror se apoderaron inmediatamente de la concurrencia y cuando nadie sabía que hacer, pues el aturdimiento era general, un guardia civil que prestaba servicio a las puertas de la Iglesia, Mariano Martinez Roda, rápido como el pensamiento, se precipitó en el pozo, sin cuidar de aliviarse antes de ninguna de las prendas de su uniforme y, tras denodados esfuerzos consigue asir de los cabellos al que amenazaba muerte segura, que fue extraido sin lesión alguna y con una pierna contusa su salvador.

Tal acción honra, no sólo al generoso individuo que la ha realizado, sino que también favorece al benemérito cuerpo al que el mismo pertenece.

El Gobernador civil, haciendo justo mérito de un acto de tal abnegación y heroismo, se propone instruir el oportuno expediente para pedir el ingreso en la orden civil de beneficiencia del guardia Martinez Roda".


martes, 1 de febrero de 2011

Excursión a Samitier

¿Cuántas veces no habremos pasado delante de las ruinas de la torre defensiva y la ermita de Samitier, en la carretera de Ainsa a El Grado? Aunque siempre se nos va la mirada hasta allí, nunca encontramos tiempo para acercarnos, puesto que el acceso no es fácil. Ahora, gracias a las fotos que nos ha enviado Jose Murciano, podemos visitar por dentro la ermita y disfrutar de las vistas panorámicas que se contemplan desde esa altura.








(Fotos gentileza de Jose Murciano. Complejo defensivo de Samitier y Embalse de Mediano)